Elijo amarte

Hace unas semanas en un curso de Comunicación no violenta aprendimos a comunicarnos desde nuestras necesidades. Lo primero que me llamó la atención fue saber que todos tenemos las mismas, que son universales para todos los seres humanos.

Si nos comunicamos siguiendo unos pasos sencillos en teoría la comunicación es más fácil, fluida y todo sería perfecto. De los hechos (lo que veo u oigo), paso al pensamiento, me paro a ver cómo me siento, identifico la necesidad a cubrir y finalmente hago mi petición. Lo difícil muchas veces es identificar cual es la verdadera necesidad y poder pedir desde ahí de manera auténtica.

En un momento del curso hicimos un ejercicio muy sencillo. Utilizamos frecuentemente la expresión “tengo que”, tengo que llevar las niñas al cole, tengo que limpiar la casa, tengo que cuidarme, tengo que ser la mejor madre del mundo,… Si cambiásemos esa expresión por “elijo que” todo adquiere un significado nuevo y diferente. A veces algunas frases pierden hasta su sentido y otras recobran un sentido más acorde con lo que realmente queremos y necesitamos hacer.

Hace apenas media hora hablaba con mi amor, ese ser maravilloso que entró en mi vida cuando menos lo esperaba, cuando no esperaba nada, cuando ya había abandonado toda posibilidad de encontrar una historia de amor.  En apenas 8 horas mi vida dio un vuelco y empecé a sentir cosas que tenía olvidadas. Hemos estado un mes entero amándonos en la distancia, cuidándonos con dulces palabras, acariciándonos con susurros y escribiéndonos preciosas palabras de amor.

Cada día mí corazón latía más fuerte, sentía cada día más plenitud, estaba más despierta y más viva, también un poco en las nubes esperando el mail de las 9 de la mañana para leer pensamientos y emociones. Me alimentaba de frases y me llegaba. Paralelamente a esto mi dibujante hacia su propio camino sintiendo también los latidos y frenándolos al llegar a su vida para volver a conectar con su otro amor. Ha protegido, ha luchado y ha cuidado a sus dos amores. El amor de su vida sigue latiendo despacito intentando no resquebrajarse por la pena de verse compartido y mi dibujante está cuidando con cariño ese pajarito para que no sufra.

Por otro lado ha intentado cuidar este corazón de leona que podría cazar para toda una manada sin agotarse. Pero ayer me sentí un pequeño ratón que ve el queso enganchado en la trampa desde su madriguera, quiere el queso pero no hacerse daño, lo ama, lo desea y lo mira todos los días para ver si alguien lo libera de la trampa y así pueda acercarse y probarlo.

Este ratón ha decidido meterse en la madriguera y no seguir mirando para no sufrir. Elije retirarse para esperar y mientras seguir recogiendo miguitas de pan.

No tengo que quedarme esperando  a que el tiempo pase y las cosas sigan su ritmo y sus velocidades. Elijo no quedarme, pero también elijo amarte de manera libre y sentir ese amor amplio, ese que no desaparece nunca porque se queda en esencia, y cuando el tiempo pase y todo sea posible a lo mejor elijo lanzarme a por el queso.

Elijo amarte

Primer encuentro de poliamor Galicia

El pasado domingo tuvimos nuestra primera quedada en Galicia. Se anunció durante la semana en el Facebook y yo avisé a la gente que conocía por el blog.

Hacia mediados de la semana los interesados en asistir eran unos cuantos hombres y no sabía que pasaba con las mujeres. Una casualidad hizo que una amiga sexóloga se pusiese en contacto conmigo por otro tema y conseguí liarla para que participase, no me costó mucho la verdad, jajajaja.

El día antes de la quedada no sabía muy bien cuanta gente aparecería ni quiénes  serían y decidí no preocuparme por ello e improvisar.

Dejé a las niñas en casa de mis padres y me fui a buscar a Juan mientras mi marido llegaba al sitio y hacía de anfitrión.

Sentía muchos nervios pero también mucha ilusión, por fin conseguía ver personitas afines y dejaba de sentirme sola.

13 personitas ,8 mujeres y 5 hombres se dejaron seducir por el canto de sirena del poliamor, por las ganas de compartir historias y de contar la lucha diaria que es vivir contracorriente.

Sobrevoló la historia, para recordarnos que esto no lo estamos inventando nosotros, que el amor mayúsculo siempre existió y siempre existirá. Apareció el género y el feminismo  como algo transversal, pero no era el día. Era el día de conocernos y empezar a conectar, a hablar de lo que necesitamos y lo que queremos hacer como grupo. Como apoyarnos, escucharnos, mimarnos, informarnos, jugar, celebrar, divertirse y emborracharse, pero sobre todo compartir desde nuestra libertad.

Vi seres libres que luchan y sufren por la incomprensión de un mundo que solo deja amar a uno. Personas inquietas que se cuestionan un sistema establecido, que se cuestionan las formas de amar y también la sexualidad, desde luego todo un universo apasionante para una sexóloga, pero también para mí. Personas que no quieren dejar de aprender nunca, y eso me apasiona y me hace ver que estoy en el camino correcto, el que elegí libremente.

A mi lado tenía a mi pareja y enfrente a mi amante, y todo estaba bien. Miraba a los ojos a la gente mientras hablaban y sentía cada palabra como si fuese mi historia. Los que hablaron y compartieron generosamente sus miedos, incertidumbres, pasiones, luchas y amores, nos enseñaron a los que atentamente escuchábamos.

Fue un dar y recibir, porque aunque de algunos apenas salieron palabras yo podía notar su calor y sus cabecitas pensando.

Ahora ya está la semilla, hay un montón de ideas y proyectos que queremos hacer, y seguro saldrán más, y seremos más, y compartiremos más, porque con la curiosidad noté la fuerza de cada uno.

Gracias infinitas por mostrar vuestros corazones y dar un paso para crear la comunidad.

Primer encuentro de poliamor Galicia

Risas

El lunes pasado tuve que trabajar en Santiago y quedé con un amigo a comer. Le conocí hace meses a raíz del blog. Vino a conocerme un día con una lista infinita de preguntas sobre el poliamor.

Llegó al poliamor como dice él de manera intelectual. No tiene pareja, y aunque en su círculo de amistades ya saben lo que es, creo que piensan que es una rareza más que ya se le pasará cuando encuentre a la mujer adecuada.

Ese primer día intercambiamos un montón de cuestiones teóricas sobre nuestro tema en común y  yo me sentía como si  me estuviesen haciendo  una entrevista para el periódico de la universidad. Cuando le vi la primera vez  me di cuenta de lo joven que era pero a medida que fuimos hablando me olvidé totalmente de su edad y escuchaba atentamente al hombre.

Después de aquel encuentro no volvimos a quedar. Una vez que acabó su encierro para preparar el MIR se puso a viajar por el mundo  y solo intercambiamos un par de mensajes para mantener el contacto por el tema de la Comunidad poliamor Galicia.

Un día de chateo casual me hizo una propuesta. Vamos a ver como lo describo, sin que suene raro. Me pidió que fuese su “hermana mayor” en el poliamor y me pareció genial. Yo tengo a mi aliado y sin él no sé cómo habría superado un montón de rayadas que he tenido a lo largo de este año.

Me pareció un reto interesante porque además no es ayudar a abrir una pareja sino es acompañar a alguien que está solo actualmente a vivir como poliamoroso y darse a conocer como tal. Pero, se añadió un ingrediente interesante. Visitó un país asiático recientemente y venía con ganas de hacerle un masaje a  alguien, jajajajajaja, aquí sí que me dejé seducir por la inocencia del pícaro y pensé “porque no”.

El lunes mientras comíamos me sentía súper cómoda. Había tenido una mañana ajetreada de trabajo y necesitaba desconectar y cuidados, y me los dio. Con un poquillo de maldad y esa seguridad que da la experiencia le recordé la propuesta para ver si seguía en pie y si, y llegamos a hoy.

Ha sido una mañana la mar de divertida y tierna. Desde luego su futuro no está en los masajes asiáticos, creo que tendrá más éxito salvando vidas, pero le puso tanto cariño. Música suave, incienso, ojos tapados y unas ganas tremendas de agradar y compartir un momento especial.

Después del masaje continuaron las caricias, los besos, pero sobre todo las risas. Tiene una risa preciosa, alegre, espontanea, contagiosa y eso me encantó. Me encantó verlo relajado y sentirlo disfrutar. Yo me sentí cómoda, cuidada, deseada y juguetona. Dio tiempo al juego y a la charla y fue un momento genial. Sin expectativas, sin planes de futuro, sin dramas, ni hipótesis, solo estar en el momento y vivirlo.

Me comentó que el otro día cuando le toqué en el pecho al despedirme sintió algo raro. Piensa que soy medio meiga porque toco de forma diferente y sintió una sensación intensa. Hoy le desvelé el truco: es la intención.

Levantó una ceja ¿Cómo convencer a una mente científica a tope, de algo tan esotérico? Jajajajajaja, el subidón lo explica con la  feniletilamina , coctel de hormonas, me encanta picarle con teorías no científicas, es súper divertido.

No toco raro, pero toco con la intención de dar placer y sentir la piel como si estuviese haciendo un escáner. Amplifico toda mi atención en las yemas de los dedos para sentir rugosidad, temperatura, textura, presión,…todo eso es una fuente de información de cómo se está sintiendo la persona. Y si me llega que le gusta yo también disfruto. Ya veis no es un gran secreto.

Seguiremos explorando teorías científicas y esotéricas, y será siempre con risas. Gracias Juan por una mañana estupenda.

Risas

La tristeza

Estoy triste. Antes de llegar a este estado pasé por el de sorpresa, indignación y rabia.

No tiene nada que ver con el amor, ni mis relaciones pero como este es mi blog y hago lo que me apetece voy a escribir sobre cómo me siento ahora mismo.

Supongo que a much@s de vosotr@s os ha pasado alguna vez que encontráis a alguien en vuestra vida que de repente tiene un papel importante. Puede ser un profesor que te emocionó y elegiste estudiar algo de lo que te enseñó, un familiar con gran sabiduría y presencia, una amistad que siempre ha estado a las duras y a las maduras, o un cura.

Esa persona se convierte en un referente en tu vida. Si además gracias a esa persona has descubierto un camino que te ilusiona en tu vida, si esa persona te ayuda y te acompaña, te da consuelo en los momentos difíciles y te cuida, aunque también te exige, entonces eres afortunada.

Puede ser que pase todo lo contrario, que tú hayas encontrado a esa persona, que la conviertas en un referente y que la idealices. Y con el tiempo te das cuenta de que no te ayuda ni acompaña, que no te consuela ni te cuida, que te exige todo pero te cuestiona y critica, entonces es una desgracia.

El cerebro tiene un mecanismo puñetero para estos casos de idealización y es que aunque algo no va bien y lo sientes, no quieres creerlo, porque te has construido un personaje que si tiene los ideales que tu buscabas pero es un ser normal con todas sus miserias y la ilusión te ciega.

Yo he tenido esa desgracia y no me desperté hasta hoy de ese sueño. Quería creer, creía entender el porqué de muchas cosas, justificaba los actos y apliqué siempre la mirada buena y compasiva. No vi la codicia, la envidia, y sobre todo el miedo. Me siento decepcionada  por una persona en la que confiaba y en la que deposité muchos de mis pensamientos. Dio claridad muchas veces a mis sinsentidos y deshizo bucles. Ahora pienso que el dios griego que creía que era y mi referente a seguir, es una figura de cartón piedra carente de emociones y respeto.

Respeto a la historia, porque él también fue aprendiz y siguió a maestros, porque creó proyectos con ilusión y luchó por ellos y seguramente tuvo apoyos de otros que si sabían. Creo que todo eso se le ha olvidado y en su lugar hay un gran ego y un rango alto que no deja ver al resto de los mortales. Aquí siento pena, porque yo he intentado entender, aceptar y adaptarme a lo que creía que eran límites y necesidades de una persona, y me doy cuenta que eran caprichos y juegos de poder.

Ya he hablado antes del poder y como corrompe. Lo vemos todos los días en las noticias. Como el poder hace a una persona osada e intocable, y como la aleja de la realidad, de la emociones y de la conexión. Son ciegos en su mundo, en su realidad, y dejan de ver las pequeñas cosas.

Hace tiempo le escribí un mail a esta persona para agradecerle todo lo que había aportado a mi vida. Un bonito cierre para una etapa que tenía que acabar porque hay que seguir con la búsqueda de otros maestros para la vida. Fue una despedida con lágrimas de emoción pero con una inmensa felicidad por lo aprendido, no de tristeza.

Se cerró una etapa y se podía haber abierto otra preciosa de amistad. No pudo ser.

Los caminos se separaron temporalmente pero la vida nos ha condenado a encontrarnos y supongo que yo ya no soy una aprendiz, empiezo a ser una pequeña sabia de mi vida, y mi camino en la honestidad no solo está en el amor sino también en otros aspectos de mi vida.

Me estoy encontrando con espejos en mi vida. Personas en las que veo algo de mí y conecto. Amores, amantes, amig@s, compañeras de curro, maestros, hasta mis hijas son espejos. Con esta persona no veo nada, no se refleja nada, es una tristeza.

Necesitaba escribirlo, y en cierta manera es otro cierre. Me estoy permitiendo sentir esta tristeza para que surja algo creativo, para poner en valor que las decepciones duelen y no hay que taparlas sino vivirlas y aprender.

Otra cosa mas aprendida.

La tristeza

Primera quedada poliamor Galicia

Tengo novedades sobre cómo va la Comunidad poliamor Galicia.

He convocado el primer evento para el día 24 de abril en A Coruña a través de Facebook, así que los que no tengáis pues mandarme un correo por aquí y estaré encantada de pasaros horario y sitio (esto último cuando lo tenga).

El tema para la quedada es ¿Qué es el poliamor para ti? Y por supuesto está abierto a cualquier tipo de persona interesada. Por el momento no tengo mucha gente confirmada pero empezaré a ser pesada a partir del lunes, porque almas de cántaro necesitamos buscar un sitio cómodo y discreto porque no vamos a hablar de economía.

Otro tema, me escribieron de la TVG para hacer un mini reportaje sobre el poliamor. He lanzado la propuesta al grupo de Galicia y hay dos personas interesadas en contar sus experiencias. Lo sorprendente, me llamó la periodista y la primera pregunte fue: entonces, “vosotros” vivís en trios ,no?

Menos mal que no me vio la cara. Mi primer pensamiento fue que ni siquiera había entrado en la Wikipedia para leer la definición de poliamor. Así que le solté una lista de bibliografía, blogs y webs para que se informase un poco. Empecé a desconfiar un poco sobre las intenciones, me pareció que buscaba el morbo más que el conocimiento.

Otra de sus preguntas era sobre la legalidad de “nuestras relaciones” y aquí ya me paré en seco. Cada uno en su casa hace lo que le sale del coño!!!!. Siento las palabras pero ya tenía una hinchada de gónadas a estas alturas. Al final me pidió que lo explicase yo, un poco de peloteo en plan tú lo explicas muy bien y parece que lo tienes claro. Le dije que no podía tomar la decisión sin consultar a mi pareja y demás, y que iba a escucharme y ver si me apetecía.

¿Me apetece? No. Sé que llevo un año dando la paliza con toda la teoría del poliamor, y que he creado un grupo porque me parecía necesario pero ahora siento que no quiero estar representando a nadie ni a nada. Quiero vivir mi forma de amar sin etiquetas ni definiciones, sin diagnostico ni herramientas, solo quiero sentir.

Para todos los que empiezan, si son necesarios los libros, la información, los acuerdos incumplibles, las policañas,.. todo eso os dará seguridad y os sentiréis menos solos, pero con el tiempo yo me he dado cuenta de que no necesito una estructura rígida y me siento mejor fluyendo. Ahora me siento más cómoda diciendo que amo libremente más que que soy poliamorosa, pero estoy aquí, no abandono el barco. Cualquier persona que necesite escribirme lo escucho y leo con gusto, y SIEMPRE contesto.

Espero que el encuentro sea divertido y que cubra las necesidades de  much@s, también que  a partir de ahora se autogestione y cada uno busque apoyos con quien se sienta más cómodo.

Deseando ver que pasa para compartir la crónica con vosotr@s.

Primera quedada poliamor Galicia

Palabras que me iluminan estos días.

Poesía de Jorge Bucay

“Quiero que me oigas sin juzgarme.

Quiero que opines sin aconsejarme.

Quiero que confíes en mí sin exigirme.

Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.

Quiero que me cuides sin anularme.

Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en  mí.

Quiero que me abraces sin asfixiarme.

Quiero que me animes sin empujarme.

Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.

Quiero que me protejas  sin mentiras

Quiero que te acerques sin invadirme.

Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.

Que las aceptes y no pretendas cambiarlas. Quiero que sepas… que hoy puedes contar conmigo…Sin condiciones.”

Palabras que me iluminan estos días.

Momento complicado.

Yo no pedí enamorarme pero ha pasado. En mis planes de futuro estaba seguir tranquila creando la comunidad poliamor, escribiendo el blog y comenzando a hacer talleres sobre otras formas de amar.

Con respecto a mis relaciones, decidí dejar de buscar y comenzar 2016 con la energía de que la vida me sorprenda, viviendo y construyendo mi historia con “Siete”, esa era mi única “relación”. Claro que sigo manteniendo a  mis amigos y con alguno tengo sexo cuando nos apetece a los dos y coincide el calendario, cosa dificilísima.

Me dediqué también  durante estos meses a “encajar” la relación poliamorosa de mi marido. “Siete” me ha ayudado mucho con este tema desde la distancia, me ha apoyado, escuchado y mimado en los momentos de tragedia griega que habéis podido leer.

Desde enero he sustituido las “citas” por los encuentros con la gente poliamor o la gente del blog. Me parecía que era mi misión y he disfrutado mucho y disfruto quedando y conociendo a la gente. No me imaginaba que la vida me traería una sorpresa.

Conocí al” Dibujante de almas” como parte de ese proceso de relacionarme con la gente que me sigue. Sacudió todas mis estructuras sin darse cuenta y encendió una lucecita que tenía apagada y en reserva para un momento especial.

Esta es mi primera vez. Es la primera vez que vivo una relación de poliamor y estoy aprendiendo a gestionarla. En verano empecé a enamorarme de “Lola” pero no fui correspondida así que no se pudo desarrollar la relación. Tuve que hacer verdaderos esfuerzos para dejar de quererle como amante y convertirlo  en el amigo maravilloso que es hoy.

Ahora, sorprendentemente, cuando no lo buscaba y sobre todo no esperaba nada, aparece un ser maravilloso en mi vida. Está a 600km de distancia pero lo siento siempre presente. Estamos en un momento precioso y complicado.

Precioso, porque nos estamos conociendo como se hacía antes, por carta (bueno el whats up también), está claro que dos blogers se entienden de maravilla escribiendo y leyéndose. Le leo y le siento, le escribo y conecto.

Complicado, porque está en el momento de abrir la pareja y están sufriendo.  Está haciendo un esfuerzo titánico amando a su pareja y cuidándola. A la vez, intentando cuidarse él y luchando por vivir como quiere. Está entre dos mundos dibujando círculos de protección al amor de su vida pero también intentando construir el camino de baldosas amarillas para caminar conmigo. Y se está agotando.

Ayer lo sentí. Yo tenía mi particular día preregla de “no me aguanto ni yo” y estaba cansina y negativa. Tenía fiebre de amor, quería tenerle a mi lado y se me hizo el día insoportable y cuesta arriba. Él con ese sentido del humor que tienen los pícaros, me lanzaba mensajes de cariño y sostenía mi humor. Pero como lo grandes guerreros, no tiene descanso, su lucha sigue y es diaria.

Así estuve yo hace un año y rompí. Rompí un día para gritarle a mi marido que no podía sostenerle más, que no quería esconder la sonrisa por sentir algo que me hacía feliz, que no me compensaba esta vida si no podía vivirla y tenía que esconderla, que no aguantaba la culpa de haberle destrozado la vida por aceptar mi verdad, que no tenía más fuerzas ni más herramientas para continuar.

Solo quería que parase, que paresen las palabras y que parasen los sentimientos, quería un descanso para poder cuidarme. Y de repente se dio cuenta. Siempre me lo dice, que ese día fue consciente del sufrimiento que trae pareja la libertad y la honestidad, y que me vio caer y nunca me había visto tan frágil y tan pequeña, y creo que fue ahí cuando dejó de odiarme y empezó a amarme de manera diferente.

Ahora mi” Dibujante de almas” necesita silencio, que las palabras paren y los sentimientos se queden en calma un tiempo. Sentir demasiado agota, y sentir que tu vida es una elección entre todo y nada para un ser libre es quedarte sin energía.

Estoy preocupada por él y por ella. Entiendo lo que sienten aunque no lo crean. Decidir vivir libremente me ha puesto en los dos lados este año, en la parte activa pero también en la pasiva. En la que genera los cambios pero también la que tiene que asumir las consecuencias de su decisión y ver peligrar todo su mundo. Solo se puede confiar y dejar pasar el tiempo.

Mi dibujante nada contra corriente intentando salvar a todos lo que caen del Titanic y si no coge un chaleco salvavidas se ahogará. Necesita un tablón de madera para apoyarse un rato y seguir salvando, voy a mandárselo.

Mientras estaré en la orilla con mi llamita  que sigue latiendo y meciéndose por la brisa. Crece cada día, poquito a poco y me da calor para la espera. Desde aquí le comparto mi calor para que ese corazón no se escarche con la lucha y no sienta tanto cansancio.

Momento complicado.

Los seres especiales

Hoy me he enamorado de la forma de amar de mi “Dibujante de almas”. Le ha escrito un post a su compañera de vida precioso. Ahora están en el momento más difícil, abriendo la pareja, abriendo los corazones y las almas, compartiendo los sueños, los deseos, los miedos y las incertidumbres.

Leyéndole me recordó mi momento con mi compañero de vida. Mucha gente que me ha conocido a través del blog me pregunta porque no sale mi marido. Está, siempre está. Está entre las  líneas sin que os deis cuenta porque él es la base de todo. Pidió no estar en el blog porque no quería que sus parejas lo leyesen y les afectasen mis palabras de amor. Además nuestra historia es diaria, y se palpa con las manos, y todo lo importante que tenemos que decirnos lo hacemos en vivo.

Si me gustaría decir, sin que él se entere shhhhh, que los que acompañan a estos seres inquietos y locos que somos las personas que amamos y queremos conectar, son seres especiales. Son ellos, los que nos acompañan, los que nos hacen libres, porque aunque en momentos nos odiaron por hacerles el mayor daño de su vida han decidido quedarse.

Los seres especiales vivían felices en su mundo de necesidades cubiertas. Yo era todo para él y él creía que lo era todo para mí. Y lo es, pero su todo y mi todo no son el mismo. Cuando dije que quería conectar con otras personas mi marido no lo entendió, me miró como si fuese una extraña y perdió su norte. Además le invadió una sensación de tener que decidirse entre quedarse y aceptar esta locura o irse.

Con el tiempo me ha reconocido que aceptó porque sintió el abismo y me quería tanto que hubiese aceptado cualquier cosa. No se creía capaz de aguantar una situación así, viéndome a mí con otros o haciéndolo él.

Este fin de semana está con su otro amor. Viviendo la pasión, el amor romántico, la aventura, la ilusión, el sexo, haciendo un kit kat de su vida diaria para vivir otra historia que le llena y le hace feliz. Solo ha pasado un año desde que me miró con odio y se desesperó, pero yo sabía que los seres especiales tienen súper poderes, escalan montañas, derrotan molinos y lo mejor, aman de verdad y con generosidad. Aceptan a seres imperfectos que necesitan más cachitos y los acompañan, son poderosos pero al principio no lo saben.

Hace un mes casi pierdo a mí ser especial y creí morir. Dejé de sentir durante días porque no puedo vivir el amor sin amar a mí ser especial, él es parte de mi vida y de lo que soy ahora. Me acompaña desde hace 12 años y ha aguantado todas mis locuras.

Por él estoy viviendo esta historia que comienza con mi Dibujante de almas, porque me agarró de los hombros y zarandeó mi miedo a sentir y dejarme llevar. Comparto mis historias y desvelos y me aconseja paciencia y cariño. Me da una palmada en el culo y me dice “disfruta” cuando me subo en el coche rumbo a Siete. Nos sentamos con el calendario de la cocina para ver cómo podemos vivir el amor cuidando a todas las personas que amamos y cuidarnos también a nosotros. Sin él esto no sería posible, y aunque llevo seis meses aprendiendo a pasar un fin de semana al mes sola y he pasado por todos los estados posibles (he doblado más coladas y me he dado más baños relajantes que en todos los años de vida anteriores) estoy orgullosa de él.

Juntos hemos aprendido a amar y amarnos de otra forma, y hablaré por mí pero creo que él también lo comparte, nos sentimos más plenos.

Gracias mi ser especial por estar ahí y enseñarme lo grande que puede ser mi corazón.

Los seres especiales

Blue moon

Ayer por fin me reencontré con “Siete” después de dos meses separadas. Un mar de incertidumbre me sobrevolaba porque la cosa estaba un poco rarita.

Cuando me fui a Madrid a hacer mi formación dejé un post donde contaba mi encuentro con mi amigo facilitador, lo publiqué, me subí al bus y me olvidé del tema.

Dos días después de empezar el curso veo un mensaje de “Siete” en el móvil, lo abro y cuando lo empiezo a leer se abre el abismo delante de mis pies. Estaba cabreada, pero  mucho, acababa de leer mi post y se estaba enterando de mi historia con este chico que a mí se me pasó contar.  Algunas de las personas con las que mantengo un vínculo emocional leen mi blog. Soy transparente en mi relación con tod@s y saben de la existencia unos de otros, pero en este caso le jodió mucho enterarse a través del blog.

No calculé el efecto que podría tener en ella que estaba metida en un barco con una situación súper jodida y sin apenas comunicación conmigo.

Cuando acabé de leerlo me invadió una angustia horrible porque pensé que la había perdido. Empecé un dialogo reconociendo mi torpeza mayúscula y diciéndole lo mucho que la quiero. Lejos de arreglarse creo que fue peor,  “Siete” no quería escuchar, el enfado no le dejaba. Ante tal situación y la frialdad que surgió en los siguientes días me puse a hacer mi duelo.

El tiempo nos ayudó a las dos y poco a poco se fue deshaciendo la madeja. Su primer fin de semana en tierra lo pasó con una chica con la que está intentando tener una relación. Yo me moría de ganas de pasarlo con ella pero entendí que su necesidad era estar con esta persona y probar para ver si pueden crear una relación de futuro.

Sobre esta relación pues ya se verá. La distancia no ayuda y crear una base sólida de confianza está siendo complicado. Supongo que también para nosotras con tanto mar de por medio.

Me subí al coche con miedo a que me mirase y notar su indiferencia, cuando se pone murciana es la leche de fría. Yo tampoco sabía lo que iba a sentir en cuanto la viese. Ya había asimilado que la relación se había quedado en stand by y no quería perderla también como amiga.

Y ahí estaba, mirándome tímidamente pensando seguramente lo mismo que yo. Un abrazo nos volvió a unir y  me volví a sentir como en casa. Noté su calor, su cariño, también su duda pero unas ganas locas de pasar un rato juntas y volver a conectar.

Nos fuimos a cenar y abordé el tema de su relación con esta chica a la primera. Quería saber cómo estaba y como se sentía, darle mi opinión, quiero protegerla y que  no sufra. Se merece ser amada con locura, cuidada y mimada. Yo no puedo cumplir su sueño de pasar mi vida con ella, lo sabe, pero si quiero hacerla feliz los momentos que estamos juntas.

Ya en casita me preparó un gintonic que bautizamos como “Blue moon”, era azul y riquísimo. Cruzamos  las piernas en el sofá y mientras tomábamos el gin empecé a masajearle los pies.

La sentí relajada y confiada, y yo también empecé a sentirme así. La conversación se volvió un poco picante. Comencé a preguntarle sobre el sexo entre lesbianas y la muy chula me dijo que era una amante fantástica, jajajajajja :P, lo cierto es que lo es, pero tenía que vacilarla un rato.

Hablamos del tema “pollas” de como sobrevuela en nuestra relación y ha supuesto un stress para las dos, de manera informal, sin peso y sin carga, riéndonos y quitándole importancia. Le dije que no se comparase con los hombres y que tendríamos que encontrar “nuestro punto”. Y lo encontramos. 🙂

Acaricié y me dejé acariciar, besé y me dejé besar, lamí y me dejé lamer, pero sobre todo me conecté con ella y eso fue genial. Y ese momento que nunca llegaba y que suponía un escollo para nosotras se produjo de una manera intensa como si fuese una liberación de toda una situación. Pude liberar toda mi energía sexual y con ello cerramos un capítulo y sellamos nuestro vínculo.

Duerme como un koala. Me encanta cuando se vuelve mimosa y se muestra así. Así es como quiero ver a “Siete”, relajada y confiada, segura y no cabreada con el mundo aunque tenga derecho a estarlo.

Hemos hablado de planes para el verano y no sabe lo feliz que me hace proyectar un futuro, aunque después las cosas se compliquen, por lo menos hay una intención y eso a mí me vale.

La quiero mucho, mucho más de lo que me imaginaba. Quiero que sea feliz y que encuentre esa persona que la acompañe todos los días si es lo que ella de verdad desea y mientras yo estaré con ella hasta que queramos y no me cabe duda de que siempre seremos amigas.

Bienvenida a puerto “Siete” ,al puerto de mi corazón.

Blue moon

Sexualidad

Hace más o menos un mes estaba teniendo una charla informal con una amiga sexóloga donde compartíamos las preocupaciones, miedos e inseguridades con respecto al sexo. Hablábamos sobre las dificultades que tienen los hombres y las mujeres para relajarse y tener un sexo divertido y placentero. Le comenté lo del boicot orgásmico para saber su punto de vista como terapeuta formada con Fina Sanz (que ya sabéis que me encanta) y la primera pregunta fue: ¿Qué es para ti la sexualidad?

Automáticamente me vinieron un montón de imágenes a la  cabeza. Iba a soltar mi discurso teórico basado en  los últimos libros leídos cuando me di cuenta de que no tenía el concepto nada claro. Levanté una ceja como hago siempre que algo me confunde y no tiene una respuesta clara y rápida. Ella me miró y me dijo: haz la prueba, junta un grupo de gente y lanza esta pregunta y verás.

Nuestra charla terminó y me fui a casa con la preguntita de marras resonando en mi cabeza. Empecé a pensar y me di cuenta de que mi concepto de la sexualidad había cambiado mucho en el último año.

Si me hubiesen preguntado cuando era monógama seguramente la respuesta hubiese sido: ”pues ya sabes tener sexo”, y me hubiese sonrojado.

Una de las definiciones de sexualidad es ”el conjunto de actividades y comportamientos relacionados con el placer sexual”. Y aquí voy a pararme. Ya he contado en otros post que cuando abrimos la pareja también abrimos el mundo del sexo, y no me refiero a otros cuerpos sino a estar abiertos a otras experiencias.

Después de 12 años teniendo sexo con la misma persona y aunque hemos experimentado la idea de estar abiertos a nuevas aportaciones nos parecía excitante.

Nota: mi primera experiencia con otro hombre al abrir la pareja fue un auténtico desastre, parecía virgen. Un mar de inseguridades me invadió y me sentí minúscula. Cuando volví a mi casa y repasé la jornada vi que no había conectado con mi sexualidad ni mi placer, y llegó la gran pregunta: ¿Qué cosas me dan placer?

Como buena curiosa me dispuse a abordar el tema con ganas y a la tercera reflexión me deprimí. Vale que probamos un montón de posturas con el kamasutra al lado y algunas, por dios por dios madre del amor hermoso en vez de placer parecen una tortura, sexo oral, breves intentos de sexo anal, juguetes eróticos , y si, todo placentero y satisfactorio, pero ¿no hay nada más? La masturbación había salido de la ecuación por ese rollo tradicional de que si tienes pareja no la necesitas, CHORRADAS.

Así que me rebelé como tantas veces y empecé a cuestionármelo todo. Cogí a mi mejor amigo por banda y comenzamos a desgranar todo el universo de la sexualidad.

Un día me comentó que se mandaba fotos con sus ligues. Me pareció curioso  y novedoso, porque a mí no se me ocurriría mandarle una foto sexy a mi marido , porque iba a hacerlo si me podía ver en bolas cuando quisiera. Seguimos profundizando en los temas sexuales como dos locos intercambiando información y rarezas varias, algunas de internet y otras de sus batallitas personales  pero siempre volvíamos al tema de las fotos. ¿Qué podía haber de interesante en hacerte una foto erótica?

De manera inocente me dispuse a entrar en el juego. Es un amigo de la máxima confianza y porque no probar con él. Ahora lo recuerdo y me parto de la risa, pero así comenzó la exploración del apasionante mundo del placer.

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Esta foto lo cambió todo. En el mismo momento que decidí que iba a hacerlo comencé a sentir la excitación, de lo nuevo, de lo prohibido, la creatividad, el ingenio, la sensualidad, el poder. Me sentí poderosa y conectada con mi placer. Imaginar el escenario, la ropa, el encuadre,.. quería algo fino y sensual, y me vino a la mente esta imagen.

Una imagen, una sola imagen iba a tener la llave de la puerta que abriría un mundo de posibilidades. En cuanto sentí el agua caliente correr por mi cuerpo mojando la camisa me sentí la mujer mas sexy y poderosa del mundo, yo sola estaba creando mi propia fantasia y estaba disfrutando.

En cuanto le di a enviar fui consciente de que comenzaba una nueva etapa para mi, de exploración, de ensayo-error, de investigar en libros y en cuerpos, y los diferentes sentidos se despertaron.

Ha pasado un año y todo lo que he aprendido sobre el placer lo iré contando poco a poco. Aparece esta historia en este momento porque ahora si tengo respuesta a esa pregunta y me encanta, me encanta decir que dentro de ese conjunto de actividades y comportamientos relacionados con el placer sexual está todo, todo lo que queramos meter, desde una conversación picarona que te hace poner colorada y resuena en tu clítoris , una imagen, un video, un audio de jadeos, un breve contacto en el metro oliendo el perfume de alguien, una mirada profunda en el bus, un roce de una mano, un Skype sin audio, la lectura de un texto, vestirte sexy para un encuentro y meter las bragas en el bolso en el último momento y soltarlo en medio de una cena,…todo, todo aquello que nos de placer.

Desde luego, un descubrimiento maravilloso.

 

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