la historia del hombre volcán

Hace mas de un año conocí a Volcán. Me escribía para preguntarme como sobrevivir a la situación que estaba viviendo. Tras unos breves consejos y compartires comenzamos un camino juntos para intentar entender como es posible esta cosa de poliamor.

Él es un valiente, aunque no se lo crea, y es una delicia poder acompañarle en su camino.  Su camino se ha creado aveces sobre el Agua, y Agua es un ser de calma y luz, y sobre Fuego, que es la incertidumbre.

Le lancé un reto un día y lo cogió. Aquí está su historia contada por el mismo.

“Alguien que me conoce, me retó y me dijo: ¿escribiriás algo sobre tu experiencia poliamorosa?. Y a partir de aqui, ya esta liada, aquí me tenéis escribiendo sobre mi descubrimiento del poliamor.

Mi relación con Agua es de más 30 años,  con la que comparto  muchos proyectos de tipo personal y vital y también de tipo social, hemos construido juntxs un estilo de vida en el que somos felices y que responde a nuestros valores, nos apoyamos mutuamente en nuestro crecimiento personal, nos conocemos muy bien, tenemos un nivel de comunicación muy alto, nos gusta viajar juntos, no tenemos secretos entre nosotrxs.  Y hace año y medio aparece en mi vida Fuego, con la que me une la pasión por la acupuntura, las ganas de acercar esta a todo el mundo, de ella me enamoro en un viaje de estudios de acupuntura. Uno no elige de quien se enamora.

A partir de aquí, mi vida se da la vuelta como un calcetín, no sólo la mía sino la de Agua, la de Fuego y después también la pareja de Fuego.. Lo primero que surgen son miedos, desoreientación.. ¿Como puede ser que me haya enamorado de Fuego cuando soy feliz y amo a Agua? Mi cabeza empieza a centrar las cosas, no puede ser, si quieres a una no puedes querer a la otra, tienes que elegir, siempre te han dicho que no se puede querer a dos personas a la vez, en el mismo nivel de relación, que si te enamoras de otra persona es porque te falta algo en la otra relación..pero mi corazón y mis sentimientos me decían que yo estaba queriendo a dos mujeres a la vez, que estaba enamorado de dos mujeres  y que no me faltaba nada… Una locura de pensamientos y sentimientos, cada locura tirando de mi vida para su sitio.. ¿Qué hago, lo que yo siento es real? Quiero estar con las dos; pero mi cabeza me dice que esto no puede ser.

El siguiente paso es ser honesto … Fuego sabia de la existencia de Agua, así que cuando volví a España, a Agua le conte que me había enamorado de Fuego, y que sentia la necesidad de  mantener la relación con las dos, cada una con sus características no es lo mismo 30 años construidos que 15 dias por construir …  quería ser claro, que no sabía que hacer ni como hacerlo, pero era lo que sentía y queria hacer. Ambos intelectualmente aceptabamos la posibilidad de querer a dos personas a la vez, pero cuando eso se hace realidad lo intelectual sirve de poco, porque quien empieza a controlarlo todo son los sentimientos producto de lo que creemos, sea por aceptamos lo que nos han dicho o porque lo hemos construido en base a nuestra experiencia

Así que  Agua es  otra  de las personas  a la que la vida se le  la vuelta como un calcetín, y empieza su locura de emociones y pensamientos ante esta situación.

Fuego esta casada y tiene dos niñas, para ella también es nueva la situación, y en sus planteamientos vitales no entra poder querer a dos personas a la vez, con lo que otra persona a la que la vida se le pone patas arriba, y con el tiempo será peor, porque la pareja de Fuego se  le pondrá mucho más patas arriba y eso tendrá consecuencias en la evolución de la relación.. Además Fuego vive a 500km de mi, con lo que la relación se hace más complicada…

En mi búsqueda de entender lo que me pasaba, apareció el concepto y las experiencias del poliamor, que definía claramente lo que me estaba pasando, no era un bicho raro, había a más personas que les pasaba esto mismo.. Trasladé a ellas esto que había descubierto,  que mi sueño sería vivir con ellas dos y con la hijas de Fuego, pero no les hizo mucha gracia… bueno pensé, el tiempo dirá..

Aquí empieza mi dedicación exclusiva de toda mi vida a ellas, a hacerlas sentir que son importantes, a Agua que nada a cambiado que sigue siendo la mujer de mi vida, y con Fuego que no es sólo mi amante,  que quiero algo más con ella que sexo, que no es la otra.. A partir de aquí toda mi energía emocional se centra en ellas, el resto del mundo y de mis actividades pasan a un segundo plano, de hecho no tengo mucha energía para algo que no sean ellas… Dedico mi tiempo  y mi energía a cuidarlas, a hacerlas sentir bien, a que sus miedos no las invadan.. Hablamos mucho, con Agua es más fácil vivimos juntos, pasamos muchas horas hablando, muchas de ellas en mitad de la noche que es cuando los miedos asaltan su tranquilidad. Con Fuego mucha conversación por teléfono, horas hablando, y luego cuando nos vemos en clase, somos compañerxs de acupuntura y una vez al mes nos vemos…

Conversaciones intentando encajar miedos, expectativas de cada una de nosotras, viendo como encontramos el equilibrio para que se pueda ir construyendo la relación con Fuego sin que eso afecte, de manera destructiva,  a la relación con Agua y no repercuta mucho en la relación de Fuego con su pareja, a quien no le ha contado nada de como es nuestra relación.

En estos primeros tiempos es fácil, la energía de la nueva relación te permite tener fuerzas para todo, venimos de una situación tranquila como es un viaje de estudios… Y aquí  aparecen las vidas de cada uno, nuestras obligaciones, nuestros hábitos y rutinas, las situaciones que la vida te presenta, con lo que hay que lidiar con más condicionantes, que nuestros miedos, nuestros deseos y nuestras expectativas..

 Pero lo voy  resolviendo todo con ellas, hablo mucho con ellas, hablo  mucho en parejas, con Agua y con  Fuego por separado, nos comunicamos, hablamos de nuestros miedos, de nuestros deseos, de nuestras expectativas y podemos ir avanzando en mantener el equilibrio…  Agua es la que va marcando el ritmo de mi mayor implicación y tiempos dedicados a Fuego, aunque tambíen la pareja de Fuego determina como son nuestros encuentros..

Esta comunicación nos permite ir dando respuesta a las situaciones que surgen. Agua empieza a hacer un trabajo personal de aceptación de la situación, yo busco apoyo externo para poder enfrentar esta situación, Fuego no hace nada al respecto, ella esta acostumbrada a resolverlo todo por si misma.

En un momento en el tiempo, el nivel de comunicación con Agua sigue creciendo, profundizandose y haciendose mas intenso y profundo.. Agua acepta que pueda pasar un fin de semana con Fuego, pero Fuego no define el fin de semana y el tiempo pasa, se acaba el curso, ya no tenemos excusa para vernos, hay que crear los momentos y organizarlos, pero la situación de Fuego con su pareja empieza a hacerse insostenible, ella aguanta, pero nuestra nivel de comunicación ha cambiado ya no hablamos de miedos, preocupaciones, como lo podemos hacer, de planes conjuntos.. En este tiempo ha habido detalles por parte de Fuego  que tendría que haber tenido en cuenta: desconexiones sin explicación, no hacer por encontrar el fin de semana, no cumplir lo acordado por no tener tiempo por su trabajo, sentir no hay equilibrio entre lo que cada una ponemos en la relación. pero aún así sigo poniendo energía a pesar  de que empiezo a ver y sentir cosas que ya no me gustan, pero estoy muy enamorado de ella.

Sigue trascurriendo el tiempo y empiezan algunas crisis gordas , tras una discusión  entre nosotros y por la presión su marido Fuego, dice que tenemos que dejarlo, que ya no podemos ser ni amigos, que no sabe cuando podremos hablar, yo le digo que muy bien, que yo necesito distancia para recolocar y gestionar mis sentimientos por ella… Y a partir de aqui la presión que su marido ejerce sobre ella es totalmente insostenible, lo que acaba afectando a nuestra relación… hasta que ella un día desaparece de mi vida sin dar explicaciones…..

He descubierto muchas cosas:

  • Que es sensacional que te amen dos personas y es espectacular amar a dos personas, sientes que cuanto más amas más amor puedes dar.
  • Es necesario e importante hablar  mucho de todo, de lo que siento, de lo que pienso, de lo que quiero, de lo que tengo claro y de lo que no tengo tan claro, de mis miedos, de mis deseos, de lo que sea.. porque esto nos permite  encontrar momento de encuentro, de busqueda de soluciones conjuntas y esto crea vinculos  entre nosotras… Con Agua los vinculos cada vez fueron más profundos e intensos, pero con Fuego se fueron creando vacíos por no hablar sobre todo por su parte de como se sentía, que necesitaba…
  • Se corre un gran riesgo de reducir toda tu existencia a amar, perdiendo tu espacios, quedandote sin energía, llegando un momento a estar totalmente cansado y no tener fuerzas para seguir, y esto es peligroso, porque dejas de cuidarte tu y te haces dependiente
  • Nos empeñamos en no ver detalles como los que comentaba antes, que son dificiles de entender y que  sin explicación es mucho más dificil, pero das oportunidades porque el sentirte amado te hace creer que puedes con todo, pero eran signos de que no había el mismo nivel  de implicación y que si no se hablan con claridad por ambas partes impiden buscar puntos de encuentro y sobre todo dejan a una de las partes con sensación de abandono
  • Que el poliamor supone todo un trabajo de conocimiento personal y si no compartes esos momentos o no buscas ayuda  para hacerlo te consume y te destroza… y luego te hace actuar de una manera que sólo haces daño.”
la historia del hombre volcán

La brecha

El 15 de febrero di la charla sobre poliamor en la Facultad de Medicina de  Santiago y fue esclarecedora.

Lo primero, estoy  mayor, jajajajaja, muy mayor y eso da mucho rango. Aunque yo me veo súper guay con mis 41 tacos, el alumnado de medicina de una media de 20 veía a una “señora”. Vale que tengo un par de canas, pero me puse mis vaqueritos con mis botines de lunares para ir molona y que no se produjera una brecha entre ellas y yo. Está claro que solo lo conseguí al final cuando me senté sobre la mesa y les dije: ”preguntar lo que queráis”.

¿Qué pasó antes de este momento? Diseñé un power point sobre poliamor intentando deshacer los mitos, con notas de prensa sobre el poliamor y donde yo pensaba que iba un chiste no hubo ni una carcajada. Me sentí como una monologuista viviendo una pesadilla, jajajajaja. Empecé a desear que mi propia presentación se acabase para darles a ellas el turno de palabra. Las personitas que estaban allí me miraban flipadas cuando comencé a dar “recetas” sobre cómo mantenerse viva en el mundo del poliamor.

Hablaba de comunicación, escucha activa, trabajo personal, toma de conciencia de tus emociones,… bla bla bla, a personas que están empezando con sus primeras relaciones de pareja, batallando con los temas de género, sus comunicaciones son a través de twiter o whats up, definiendo su identidad, vamos que una cagada.  Yo era una señora marciana, casada, con hijas, con dos relaciones de pareja hablando desde mi mundo sin comprender el suyo. Supuse lo que ellas querrían escuchar sin hablar previamente con ellas, sin conocer sus intereses, necesidades, dificultades, y desconectada totalmente de mis 20 años.

Empecé a sentirme bien cuando solté la charla y me senté a escucharlas. Sus miedos y sus dudas no son muy diferentes a los mías. El género, madre mía, “mi novio quiere ser libre y si yo le quiero y quiero ser moderna ¿debería dejarle? ”,me dijo una.” Esto del poliamor “soluciona” si te sientes atraída por dos personas ,¿no?”. Cuanto caos y cuanto por hacer. Yo deconstruí para poder crear mi nueva realidad. Un montón de libros leídos sobre feminismo, el amor, los vínculos, y sigo y sigo hasta el infinito. ¿Cómo explicarles todo esto a ellas?¿cómo explicar que no necesitas que un psicólogo te ayude a definir si eres bisexual o no para sentirte dentro de una etiqueta tranquila? Etiquetas, cuánto daño.

Yo necesité entender una definición para no entrar en neurosis, para poder explicar mi realidad y también para mandarla a la mierda después y no identificarme con nada, solo sentir y vivir como quiero y desde donde quiero, pero esto me ha costado años, y no soy capaz de resumirlo en una charla de  una hora. Lo que sí puedo es escuchar, los miedos, las necesidades, los retos, las emociones, la diversidad, e intentar acompañar desde mi experiencia, y cuando no sepa decirlo.

Al final me regalaron una caja de bombones y me pareció la cosa más tierna que he vivido en los últimos tiempos. Aprendí mucho de ellas y ellos, de sus preguntas, de sus comentarios y de cómo me ven, y espero que si hay otra ocasión tenga respuestas para ellas que satisfagan su curiosidad y sino debatiremos juntas para crear otras realidades.

La brecha

La intimidad

Este fin de semana pasado estuve en un curso en Madrid sobre “Amor, sexualidad e intimidad “desde la perspectiva de lo que estudio en Barna. Estuve en modo esponja todo el seminario, apuntándolo todo para después poder aplicarlo con las personas que trabajo o los talleres que imparto, súper concentrada, hasta que la formadora nombró la palabra INTIMIDAD.

La intimidad no implica contacto. Puedes tener mucha intimidad con una persona sin apenas tocarte o ni siquiera estar en el mismo lugar. Esto que parece tan obvio empezó a tener mucho sentido en mi cabeza.

Yo tengo mucha intimidad con mi pareja a distancia. Juntos hemos creado un mundo mágico donde nos encontramos cómodos y seguros. Solo hay contacto una vez al mes, pero siento que “me toca” cada vez que enciendo el Skype.

En el mismo momento que ella hablaba y yo asentía por estar entendiéndolo, tuve otro momento de revelación. He perdido la intimidad con la persona con la que convivo, y ese creo es el origen de toda nuestra crisis y nuestro proceso de desconexión.

Es una situación agridulce, de locos, porque por un lado estoy viviendo plenamente conectada con mi ser y con mi amor, consciente, disfrutando cada pasito, y por el otro me encuentro disociada y ajena a la persona con la que convivo. Si hablamos pero no nos comunicamos, si nos miramos pero no nos vemos, si nos tocamos pero no nos sentimos, y esta situación me desconcierta.

Vivo como dos vidas y soy dos personas. En una soy yo, en otra ya casi no me reconozco. Me reconozco como madre, como trabajadora, como mujer, lo que ve la sociedad de mí, pero no lo que soy de verdad.

Mi identidad, la auténtica, donde no soy todas esas etiquetas sino que puedo mostrarme en mi esencia, sin género, conectada a mi energía vital, esa identidad, la siento y la exploro gracias a la intimidad creada con “J”. Él me ve, y yo le veo, seguramente habrá cosas que no me gusten o que no le gusten pero también está bien verlas y hablarlas. Todo se pone encima de la mesa para tener la oportunidad de no repetir los errores de vidas pasadas y construir desde la consciencia.

Hicimos un ejercicio, dos personas, una enfrente a la otra. Desconocidas o conocidas, acercándose poco a poco creando intimidad. Para dar cada pasito había que ir contando como te sentías. La formadora dijo que este ejercicio lo hacía muchas veces con parejas, que las parejas con el tiempo dejamos de vernos porque no queremos asumir los cambios del otr@ y es más fácil tirar pa lante. Pero en ese no querer ver creo que los pasos van hacia atrás y nos alejan tanto que ya no se percibe nada, y todo aquel comienzo maravilloso comienza a desaparecer. Los momentos de complicidad, aquellas pequeñas cosas que te hacían feliz , las miradas, las risas, las sonrisas, los miedos, los nuevos proyectos, todo eso ya no se comparte y los caminos se separan para hacer cada uno su propio proceso dándonos la espalda.

En este momento bipolar de energías opuestas los futuros son diferentes. Uno se construye con ilusión, no sabemos hacia donde o hacia que pero la intención está clara, estar juntos y darnos una oportunidad de vivir el amor y compartir nuestras vidas. El otro  futuro está bloqueado, enrocado, enmarañado y gris. Cada vez que me doy la vuelta para gritar “gírate” la otra persona se asusta. Ve de frente a una oponente, una atacante no una aliada. Es agotador para mí que me vean así, que ya no vea a esa persona que fui  o la que soy ahora, solo vea a la “facilitadora” y esa le jode.

Por un lado me encantaría recuperar la intimidad o bien construir otra nueva, por otro me siento cansada. Ha sido un año muy duro. Siento que las heridas no están cerradas con él, y no somos capaces de salir de ahí. Asumo mi responsabilidad y quiero tomar las riendas pero algo me dice que no “salve” y simplemente me quede a observar, como dice el tao el “no-hacer”.

Confío en que las cosas se irán recolocando poco a poco y que me acostumbraré a esta situación tan desigual y no volverme loca en el proceso.

Mientras tanto sigo pensando en la maravilla de la intimidad, en cómo conseguirla ,en mantener el contacto conmigo misma y con el otro ,e ir siguiendo las señales.

La intimidad

Niña voladora

Ha pasado casi un mes desde que no escribo y no ha sido por falta de ganas de contar un montón de cosas. El tiempo y un montón de curro se me han echado encima y no conseguí encontrar momentos de tranquilidad para disfrutar del placer de escribir. Ahora ya sí, me he cogido tiempo para mí, para ordenar mis pensamientos, sentir mis emociones y vivir mi preciosa historia que me ha traído el 2017.

La semana pasada mi amor vino a conocer a mi familia. Durante semanas estuvimos charlando vía Skype de todos los miedos, inseguridades y anhelos que precedían al encuentro. Paralelamente yo preparaba a mis hijas y hablaba con mi pareja de cómo sería y como nos sentiríamos todos juntos conviviendo en la misma casa durante dos días.

Mi pareja y yo convertimos el anterior estudio caótico en una acogedora habitación de invitados. Las niñas hicieron un pequeño jugador del betis y una flamenca de pasta para que mi amor se sintiese como en casa, jajajajajaja. Con todo listo llegó el día.

Supe desde el momento que lo vi aparecer en el aeropuerto que esta historia es especial y mágica. Cada reencuentro hace que todo coja más sentido y que sintamos que estamos donde tenemos que estar y viviendo lo que tenemos que vivir.

En cuanto llegamos a casa las niñas se mostraron tímidas y curiosas a partes iguales. Ya habían hablado con él un montón de veces a través de Skype y el buen rollo estaba garantizado aunque no sabíamos cómo iban a reaccionar cuando compartiesen el mismo espacio. Fue genial, porque superados los 10 primeros minutos de no saber qué hacer todas comenzamos a sentirnos cómodas entre nosotras y comenzamos a comportarnos como si fuese la cosa más cotidiana del mundo.

Mi amor se integró  en la dinámica de la tarde de una manera súper natural. Preparar meriendas, ir al súper o a recoger a una de mis hijas al conservatorio y jugar con ellas, parecía lo normal, como si lo hubiésemos hecho siempre.

Nos faltaba el encuentro con mi pareja. Preparamos una cena de picoteo para compartir entre todos y charlar y llegó el encuentro. Asistí atónita al encuentro más generoso y respetuoso que he vivido en mi vida. Dos hombres se daban la mano sin competir, sin medirse, cuidando al milímetro que el otro se sintiese bien y fue mágico y grande. Ser testigo de esta forma de relacionarse ya me ha compensado el cambio de paradigma. Sentí emoción y posteriormente lo comenté con los dos y mostré mi admiración hacia ellos. Si, puede ser que yo haya propiciado este ambiente y lo hayamos trabajado todos mucho, pero si ellos no quisieran ser generosos no sería posible. Pasamos un rato súper agradable y yo en ningún momento me sentí incómoda estando con los dos. Si preocupada por momentos por como estarían sintiéndose ellos y con el sensor “como están las niñas” despierto, pero el ambiente fue natural, fluido y distendido.

Vivimos la cotidianidad hasta que mi familia se fue y nos quedamos solos, con nuestro espacio, nuestro tiempo, nuestra historia. Dice que soy su Niña voladora, como la de la canción https://www.youtube.com/watch?v=bKI6MWapfr0, y así me hace sentir, especial, amada, deseada, respetada, cómplice, y quiero que él también se sienta así.

Exprimimos cada instante, cada paseo, cada mirada, cada palabra y cada caricia, sabiendo que estamos viviendo nuestra propia revolución, otro modelo si es posible, donde todos nos sintamos bien, valorados, queridos y respetados. Donde acordar y dialogar se hace en igualdad de condiciones aunque algunas sean jodidas, nos escuchamos y nos sentimos, y sobre todo transmitimos el amor y la felicidad que sentimos a los que nos rodean.

Soy tremendamente afortunada de tener a mi amor en mi vida, de que la vida lo cruzase en mi camino, que aunque monógamo de base, haya querido probar y arriesgar porque hay “algo”. Que quiera formar parte de mi vida y de mi familia con respeto cariño y cuidados, y yo quiero darle lo mismo. Estar, ser, ese algo que siento que tiene todo el sentido.

Esta historia puede crearse porque todos los participantes han arrimado el hombro, han apostado y sentido más que pensado. Mi pareja, con todos los vaivenes que hemos tenido y sufrido está apoyando y facilitando que así sea, no apartándose del camino sino ocupando el lugar en el que se siente mas cómodo.

Yo, que siento yo, escuchar a mis hijas a la vuelta de su viaje preguntar por mi amor y decir que le echan de menos ha sido la confirmación de que todo el trabajo para preparar el encuentro ha merecido la pena, que un futuro diferente y otro modelo puede ser viable, confío y creo, porque son seres de otro planeta y vamos todos cogidos de la mano.

Mientras espero el siguiente encuentro y el siguiente paso disfrutaré como  niña voladora, por las alturas volando sola, tranquila y mirando hacia Sevilla.

Niña voladora

Momento dulce

Puedo decir que ahora estoy en un momento muy dulce. Fue un comienzo de año atropellado, poco a poco se han ido calmando las cosas, y sobre todo hemos encontrado tod@s puntos de encuentro para hacer de nuestra convivencia algo sostenible.

Cuando ya parecía que no tenía otra opción que separarme de mi pareja y compañero de vida porque había entrado la desconfianza y el nivel de dialogo era tenso, conseguimos replantearnos nuestro papel individual y visión en la pareja. Unos cuantos post its y la pregunta de” ¿Qué ventajas tiene estar en pareja para mí?” ,empezó a generar puntos de encuentro. No solo nos necesitamos para criar a nuestras hijas y apoyarnos en nuestros propios proyectos laborales, necesitamos los afectos y los cuidados, y seguir creciendo juntos como familia y también de manera individual. No está todo hecho, este es seguramente el primer pasito para recuperar el dialogo honesto y comenzar a restaurar vínculos que conseguimos deteriorar entre los dos sumergidos en nuestras luchas de poder respectivas. Tengo confianza y ninguna prisa, y crear otro modelo de pareja que nos satisfaga a los dos, pasa por muchas horas de conversación.

Paralelamente a este proceso estoy viviendo mi historia de amor, de complicidad, de sorpresa, de conocimiento, de confianza y libertad con un ser maravilloso. Estamos construyendo algo en la distancia, algo de futuro pero viviendo con intensidad el presente.

En apenas dos meses y con la energía arrolladora de la ENR donde todo es posible, hemos conseguido entre los dos un espacio mágico. El Skype nos une y nos encuentra. Nos permite compartir momentos cotidianos y citas sensuales. Resolver problemas domésticos o infantiles, y también grandes debates sobre el futuro y cómo vamos a estar en el mundo.

Queremos estar uno en la vida del otro, queremos hacerlo posible. Juntar las vidas, las mochilas, l@s hij@s, los proyectos y los sueños, pero respetando la identidad de cada uno, y cuidando a las personas que están en nuestras vidas, los pequeños y también los grandes.

Me he encontrado con un corazón con patas, generoso y sensible, que escucha y se escucha, que se asusta y lo cuenta, y entonces el miedo, al compartirlo, se hace más pequeño. Juntos hemos creado un canal de dialogo y confianza donde poder compartir las locuras más locas sin juzgarnos. Me siento profundamente amada y amando, pero sobre todo con ilusión y esperanza.

Otro paradigma es posible, vengas de donde vengas. Los retos son enormes, los celos, las inseguridades, las comparaciones, los miedos, el no ser especial o el único y no entenderlo. Ahí estamos, él y yo, porque cuando ya pensaba que mucho lo tenía aprendido, me doy cuenta de que sigo aprendiendo a través de su mirada.

No son solo los besos, las caricias, las sonrisas, las miradas cómplices y el sexo, es como se ama, con el corazón abierto y la mente curiosa, y me encanta estar viviéndolo así.

En menos de tres semanas nos volveremos a encontrar, piel con piel, y se abre un nuevo capítulo hacia el futuro. Sabemos lo que nos gustaría, ahora falta el como hacerlo. Vamos a cruzar una línea con calma, respeto y cariño, observando las señales de las personas que nos rodean para ver cómo nos sentimos tod@s.

Estamos creando otro modelo de relacionarse donde cabemos tod@s y donde podremos negociar entre tod@s para compartir derechos y deberes. Es emocionante y acojonante a la vez, porque ahora sí, ahora si se ha generado esta oportunidad.

Te amo “J”, nunca dejas de sorprenderme y espero que este camino que empezamos juntos con este montón de desafíos nos de felicidad a los dos por mucho tiempo.

Momento dulce