El engaño de San Valentin.

Esta es la semana del amor. Cada día en cuanto abres el facebook aparecen mogollón de ofertas e ideas ingeniosas para parejas para esta semana. Antes era solo un día pero ahora ya se extiende a toda la semanita. Camping en un árbol, masajes con aceites misteriosos, cenas de los sentidos, actividad física a tope en pareja para subir la adrenalina, yo que se que montón de cosas hay. La pareja manda esta semana, sobre todo la heteronormativa.

Cuanto he reflexionado yo sobre el AMOR y todavía siento que estoy empezando a comprenderlo. Apenas vislumbrando mi idea de como quiero amar y estar amando en el mundo.

Para llegar hasta todas estas reflexiones he transitado los caminos conocidos e intentado desandarlos en los últimos años.

De niña era tan sumamente romántica que en sexto curso le ponía notas en el cristal del autobús a mi amado que estaba en el bus de al lado, el pobre se asustó pronto. Una loca me pone corazones en un folio con cara de embobada pero después no me habla, fijo es una pirada, yo también lo pensaría. Una lista infinita de enamoramientos imposibles de chicos malotes y chulitos siguieron hasta llegar a la adolescencia, afortunadamente tenía dos medidas disuasorias para no tener éxito con ninguno: gafas y aparato tipo Betty la fea( que tierna).

Llegué a la adolescencia desmoralizada por todo aquel desastre de elecciones no correspondidas y viendo como mis amigas se besaban y todas preguntábamos en el recreo “¿que se siente?” , yo pensaba cuando me tocará a mi, y ese día llegó.

Siempre me llevé muy bien con los chicos, así que el problema no era que caía mal, un poco tímida quizás, sino que sexualmente no les interesaba, no tenía tetas y pasaba desapercibida. Un día un chico me vió. La verdad era mas raro que el carajo, pero un chico me daba la oportunidad de experimentar y meterme en la rueda de la normalidad, además aunque peculiar de forma de ser el tío tenía un cuerpazo. Siete meses aguanté, mi madre que aburrimiento, pero tener ese novio te daba un estatus, existías. Cuando le dejé quedé como una perra porque nadie entendía porque no era capaz de valorar sus cualidades baloncestisticas y cero de mente. No quiero ser injusta que despues se hizo ingeniero , sino que para mi no era interesante y no teníamos nada en común.

Tras el estreno en la normalidad , solo me toco las tetas y un poco el culo, mi educación no me permitía mas, llegué a la universidad. Vamos como si me hubiesen dado un carnet de libertad total ya te pareces a una adulta. Dejé atrás gafas y aparato y me dispuse a conquistar mi futuro romántico.

Me enamoré de unas manos. Las ví un día en clase de matemáticas de primero de arquitectura y me pareció la cosa mas erótica del mundo, si, si, tengo esta cosa con las manos. ¿he dicho EROTICA? Palabrita nueva que me iba a acompañar el resto de mi vida y a la cual dedicaría mucho tiempo de estudio. El estímulo fueron la manos, no la idea de tener novio,pero una vez mas caí en la trampa, a por él.

Tras un millón de estrategias para conocerlo acabamos saliendo. Utilicé la clásica “una de cal ,una de arena” hasta desquiciarlo y supongo se enamoró. En el transcurso de toda la metodología necesaria para conquistar a un hombre yo también me enamoré, ahora lo recuerdo y me agota. Tres años después el resultado fue el mismo. Aunque recuerdo aquella “primera vez” como la cosa mas tierna del mundo y mas divertida por los miedos, toda nuestra sexualidad de quedó ahí. Yo quería ser Dora la explorador porque ya tenía un novio con el que hacer todas las guarradas inimaginables. Dos medidas disuasorias me encontré: mis maravillosas amigas , que adoro, pero tenían mi misma educación, me aconsejaron sabiamente que bajar al pilón a beber no es de decente. La otra medida disuasoria, mi propia pareja, que si tu bajas al pilón yo tengo que hacer lo mismo y no quiero. Pues Fin. Muy bueniño si pero nos pilló jóvenes e inexpertos.

Seguía yo pensando en el amor pero esta vez con mas curiosidad sobre la diversión. El amor como algo divertido, nutritivo y un lugar de experimentación de la sexualidad, y llegó el Francés. Un francés de Mónaco que me llevaba 10 años, diosas del olimpo GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!

Bueno, vale, una parte se cumplió pero pagué un peaje alto. Si, era una persona altamente creativa en todos los niveles, pero un sociopata de libro, así que cuando vio que dejaba de controlar la historia (yo creo en ti , te empodero, pero dentro de lo que yo te digo) me empujó por unas escaleras en un ataque de celos. Afortunadamente no me pasó nada físico pero la escenita no se me olvidará nunca. También la semana posterior de llamadas todos los días y mi hermano diciendo no quiere hablar contigo. NUNCA debí de haber cedido a tomar ese café un mes después, porque caí en la mas vil de las estrategias, me pidió AYUDA, quiero cambiar. Mierda, hostia,Simone de Beauvoir , Virginia Woolf como os necesitaba en ese momento para no caer en el engaño de recuperar a un hombre y mostrarle la luz. Menos mal que no me quedé mucho pero fue suficiente.

Recuperada y reflexionando llegué a un paso mas, quería mas libertad¿Puedo tener una pareja donde pueda ser yo misma? Vivía con mis padres porque tenía mi carrera aquí y quería volar, independencia , y otra cagada. Me casé con 24 años.¿existen otras formas de independizarse? SI, esta no es la mejor, ya os lo digo. Aunque tuvimos un noviazgo de un año y con partes de convivencia, vamos que no iba engañada, la primera noche de la luna de miel ya me di cuenta en un hotel de Bangkok de que la había cagado. En cuanto llegué a españa no sabía donde meterme y el consejo que recibí de mi madre fue:”bueno mujer el amor todo lo puede y lo cambia”. Mierda otra vez, falacia. Tres años de infelicidad con un efecto desastroso en mi sexualidad por la cantidad de polvos que he tenido sin ganas por el puto débito conyugal.

Voy bien con la lista, en medio hay un par de infidelidades porque yo deseaba y conectaba con mas gente pero era altamente prohibido por castigo divino.

Llego a mi zenit y conozco a mi oportunidad, el compañero, el padre, y la persona con la que realmente me puedo realizar, pero claro no iba a ser fácil, así que como soy inquieta y la verdad, tenía un lugar de confianza donde poder dedicar tiempo a mi crecimiento personal, me dediqué a buscar las respuestas que toda la santa vida me había hecho sobre esto del amor,  y las fui encontrando en  mujeres inspiradoras, Coral Herrera, Briguite Vasallo, todas las escritoras feministas, hombres que se están replanteando sus masculinidades y su forma de estar en el mundo, toda esta información mas cambiar de profesión para ser facilitadora y futura terapeuta ,fue conformando lo que ahora soy. Y como resultado de toda esta investigación abrimos la pareja y creamos una comunidad.

Son mis respuestas , pero no las respuestas de las personas que me acompañan así que algunos han decidido buscar sus propias respuestas y su lugar en el mundo , y yo lo celebro, aunque aveces escriba pestes y me cague en todo.

Ahora tengo una nueva oportunidad, soy afortunada, la vida me da mogollón de oportunidades, y estoy emocionada porque estoy empezando a sentirme alineada. Sigo siendo franca y aveces muy dura como dice mi paciente compañero amado. Certera si, y muy molesta porque ahora no quiero que decidan por mi, ni la sociedad, ni la normalidad, pero sobretodo el amor, ese amor malentendido que hace que una ni se reconozca.

Me está costando llegar pero estoy disfrutando de crear mi propia teoría sobre el amor, y también de compartirla.

Ámense, primero a un@ mism@, que después seguro ya encaja todo, y no pierdan el humor.

El engaño de San Valentin.

Futuros inciertos/nuevas posibilidades

Al final el resultado de todo este camino desde el 2015 de abrir la pareja no ha sido muy original.

Mi fantasía de comunidad, de otras formas de crianza y convivencia, de tejer redes de apoyo mutuo y confrontar al sistema tradicional, se han visto fagocitadas por la “norma”.

En este proceso tan largo creo que se han juntado los no puedo, los no se, los no se si quiero, los no doy, los no me da la gana, los no tengo fuerzas, los no quiero ponérmelo difícil, los quiero algo solo para mi,… un montón de impedimentos externos e internos personales y colectivos.

Nuestro camino de experimentación conjunta se separa y cada uno comienza a narrar una nueva historia.

Sobre la mía, tras el primer ataque de pánico de “me dejas, ahora que hago con mi vida” porque han sido 14 años de crear una historia conjunta, de crianza, de renuncias, de dependencias (sobre todo la económica) llega la respuesta: “pues seguir nena, y construir”.

He pasado por todas las fases del duelo. El shock inicial y desconcierto, la rabia porque consideré alta traición abandonar la comunidad para ir a la monogamia mas rancia(esto claro es mi juicio, seguramente la otra persona está atendiendo a su necesidad y buscando su felicidad), la depresión(bueno aquí aun estoy) y la aceptación de que esto es lo mejor para todas las personas.

Ahora puedo comenzar a comprender que tengo un futuro incierto si ,pero lleno de posibilidades, que no tengo que volver a nada conocido sino que puedo seguir inventando mis modelos de relación y de estar en el mundo sin que nadie me los boicotee.

La verdad , estaba hasta el coño de remar contra corriente y recibir todo el rato información del mundo tambaleando mi fantasía de otras formas son posibles. No lo quieres, pues vete!Esto ya no lo digo desde la rabia sino desde el cansancio de la guerrera que ha acompañado tanto mi proceso personal como el de mis compañeros y el de la comunidad.

Una amiga mediadora familiar me dio un sabio consejo: “deja de ser la facilitadora para comenzar a ser parte”, solo desde aquí puedo empezar a cuidarme y ver mis intereses que se veían empañados por un constante rum rum de hacer bien las cosas y que todo el mundo esté bien. A la mierda! Que cada uno se cuide como sepa y pueda.

Estoy en mi construcción de futuro, de futuro laboral ,siendo mujer de 43 años, facilitadora(que ni dios sabe lo que coño significa), madre de tres hijas entrando en la adolescencia, cambiando de casa, feminista en todos los ámbitos para calvario muchas veces de la gente que me rodea por lo que les impacta, y aunque se que se abren muchas posibilidades ,superada por las incertidumbres.

Hay días, unos son hiperiluminados donde soy la mujer mas empoderada del mundo, deseosa de compartir y aportar. Otros de cueva y abrazos donde llorar y asumir que sola es súper difícil. Tengo, eso si, una de la redes afectivas mas inspiradoras que conozco en el mundo, de mujeres bravas y de hombres cómplices, y sobre todo mis maestras diminutas, mis hijas, que me enseñan todos los días y me recuerdan porque decidí este camino contrario y dificil.

En dos meses acabo la primera fase de mis estudios y me pondré a buscar gente con la que trabajar en terapia como una loca, seguro coincidirá con mi mudanza, una nueva situación económica(que espero no resulte precaria como suele suceder a las mujeres cuando se separan ) y una nueva situación vital y afectiva.

Mi compa sevillano tiene la libertad para elegir si quiere seguir acompañandome o no, desde luego no me canso de decirle que aunque nos quedemos dos yo no voy a volver a reproducir patrones mayoritarios. Entro en mi nueva fase libre, sin ataduras, desnuda y acojonada pero consciente.

Dicen que no puedes conseguir un futuro si no lo sueñas. Ahora estoy soñando todo el santo día como quiero mi futuro para no perder el norte, y seguir y seguir.

Vuelvo al blog esperanzada y conectada, porque escribir es terapéutico y recordar también, y parece que mientras tecleo las palabras y los pensamientos se ordenan y eso me ayuda.

Dejar ir para dejar venir, este será mi mantra esta semana.

Futuros inciertos/nuevas posibilidades

Volver al activismo

A principios de Noviembre me fui dos semanas a Madrid a trabajar sobre la Inteligencia colectiva. Quiso la casualidad que mi lugar de trabajo durante esas dos semanas de alto rendimiento estaba  a 2 min de la Ingobernable. Para las personas que no sepan, un lugar mágico ocupado en el centro de Madrid, autogestionado y donde pasan cosas maravillosas.

Antes de plantarme en Madrid fui diciendo por todas las vías posibles faceboook, grupos de what up y demás que estaría un montón de días y podría tomar cafés y vinos con charlas infinitas después del trabajo. Se me olvida que el ritmo de Madrid es le leche y la gente necesita planificar con tiempo.

Pasó la primera semana y no vi a nadie. Sorprendentemente el sábado apareció un amigo querido con su pareja al que hacía año y medio que no veía. Este ser maravilloso fue la persona que me acompañó pacientemente en mis inicios en el poliamor. Miembro de poliamor Madrid desde sus inicios me comentó que justo ese sábado en apenas unas horas se celebraban unas policañas a dos minutos de donde estaba yo.

Lo dudé, para que os voy a engañar. Hace ya tiempo que no siento que tenga que estar activa en el mundo del poliamor. El blog ha perdido ritmo porque ya no siento la necesidad de compartir mi experiencia a corazón abierto. He decidido retirarme hacia atrás para vivir mi vida a mi manera y no ir enarbolando la bandera de dar a conocer todas las opciones posibles.

La curiosidad pudo, quería ver si me reencontraba con gente que había conocido en mis inicios así que despedí a mi amigo y crucé la puerta.

Como ha cambiado todo en estos 4 años. Me encontré un grupo muy diverso de personas, como no, pero sobre todo gente muy joven. Por momentos me sentí la abuelita del grupo y cuando dijeron el tema del encuentro resoplé: amor incondicional.

Las policañas se organizan en grupos pequeños de personas que se van mezclando a medida que se van haciendo preguntas. Ya me salió mi primera crítica como facilitadora. El grupo al que me uní el primero es donde te presentas y conoces a la gente que forma parte, recuerdo que eramos 6 personas. Algunas se acercaban por primera vez a un encuentro así y otras ya mas experimentadas.

El tema denso, cuando las personas del grupo empezaron a compartir sus ideas alguien gritó: ”cambio”. Y pensé, ¿Cómo cambio?, ¿voy a tener que volver a empezar con otras personas diferentes  a hablar de un tema denso sin conocerlas? , y bueno me dio un poco igual, pero por detrás oí a alguien que decía: ”yo no quiero cambiar, ya bastante me cuesta hablar”.

Es difícil hablar de emociones, es más difícil hablar de emociones con alguien que no conoces,  para algunas personas es difícil hablar de emociones en un grupo mixto, es difícil llegar a un sitio que no conoces a nadie y ponerte a hablar. En fin, agradezco el esfuerzo que hace la organización de poliamor Madrid de manera totalmente voluntaria y autogestionada, pero yo dejé de pensar en el tema y me empecé a preocupar por las personas y en una metodología que cuidase el espacio de intercambio donde las personas se sintiesen cómodas expresando o simplemente escuchando. Ya sé que nos es obligatorio participar pero cuando todos en el grupo te miran porque eres la única persona que no ha hablado se genera bastante presión. Lo vi en una chica de mi grupo que además era extranjera y no controlaba muy bien el idioma.

Estuve unos 45 minutos y me fui, había visto suficiente y no me sentí nada conectada con el tema y la dinámica.

Pasó la semana y vi un anuncio de Facebook sobre un encuentro de mujeres sobre el tema de los celos en la tarde del viernes. Coincidí además en Madrid con una amiga sexóloga poliamorosa de mi ciudad y allá nos fuimos las dos.

Un círculo de mujeres hablando sobre los celos. Otra vez gente súper joven  y 4 señoras entre las que me incluyo. Escuché, algún discurso me removió en la silla y agitó la feminista que llevo dentro. Palabras como la “contrincante”, “el pibón”, “la culpa”, “el feminismo es un método”, “el poliamor es un método”,agrrrrrrrrrrrrrrrrrr, yo miraba a mi amiga alucinada. Y se despertó la activista, me poseyó otra vez el alter ego de “saltando”.

Sin querer ocupar el espacio lo ocupé. Comencé a contar mi experiencia vivencial pero también como terapeuta acompañando gente poliamorosa, y mierda, allá estaba yo hablando de mi libro como paco umbral. Mi crítica interna  me decía:”cállate ya, vas de sobradilla”, miraba a mi compa como” échame un cable tu eres sexóloga das charlas de amor romántico” y aquí se están diciendo cosas que necesitan un taller modulo básico para dejar de sufrir y no machacarnos con la autocrítica que viene del patriarcado.

En fin, no sé, yo que sé si hice bien o mal. Ofrecí mi correo a quien necesite, el blog, acompañamiento, y me preguntaron si daría algún taller en Madrid para mujeres, a lo que por supuesto no me puedo negar. Así que vuelta al activismo.

Estoy dividida, por una parte me flipó lo que vi, vi potencial, vi sororidad y cariño. Por otra todos los miedos, inseguridades, la soledad, la autocrítica y flagelación. No vivo en Madrid y he dejado de participar en la comunidad poliamor Galicia por falta de tiempo, pero siento que se necesitan charlas, que se necesita compartir las experiencias y los aprendizajes. Que cada una tiene que seguir su camino sí, pero igual algo que escuches te ayuda. Que hay necesidad de espacios seguros donde preguntar dudas o simplemente si  “¿también te pasa a ti?”.

Aquí estoy, una puerta es saltandolalinearoja@gmail.com, compartido el camino es mas fácil.

Volver al activismo

Los exámenes.

Escenario: exámenes de mi formación este pasado fin de semana. Comencé mi preparación en julio. Uno de los exámenes era sobre RELACIONES, es decir terapia familiar, terapia de pareja, relaciones en grupos, vamos lo mío. En agosto me deja mi marido. Octubre me lo paso discutiendo con mi pareja actual.

Los exámenes me salen muy bien y mi profesora me dice antes de empezar el de relaciones:” Bueno, este es el tuyo, seguro te lo sabes de coña”. Como ya me la esperaba, le suelto que el proceso de aprendizaje ha sido de lo mas doloroso que he vivido en los últimos tiempos y que estoy en el duelo con mi exmarido, pero conviviendo en la misma casa, y discusiones variopintas con mi pareja actual. Se queda ojiplática. Y empiezo mi examen.

Todos los exámenes de esta formación son orales. No solo evalúan tus conocimientos, sino que hay una parte práctica, te evalúan como terapeuta. Ellas y ellos son profesionales que trabajan a nivel internacional y no se pierden ni uno solo de tus gestos, y allí donde ven duda, allá van. Me preguntó el “porqué” había sido doloroso.

Suspiré y empecé a explicar de modo teórico todas las cagadas que había vivido con mis relaciones. Como cada problema interpersonal tenía un nombre y una posible resolución, que nunca hicimos. Como la comunicación lo jode todo, no la ausencia, que también, sino la mala comunicación. Los estilos, el tono de como hablamos, las indirectas, la rapidez o la lentitud, el sarcasmo, las paradojas, como tenemos innumerables herramientas para jodernos la vida y entrar en conflicto. Además de todo lo que decimos, está lo que no decimos, esas miradas al suelo, al infinito, los bufidos, los suspiros, las risitas, el gesto de “ya estas tú con tu matraca”, y sobre todo la actitud de poder.

Cuando se empieza una discusión tod@s deberíamos preguntarnos: ¿quiero tener la razón o quiero conservar mi relación? El enfoque desde luego y sobre todo el desenlace es totalmente diferente, porque como todo samurai sabe “cuando tu das el poder al otro de manera consciente no pierdes tu poder”. Pero que sabe la gente normal de los samurais, hacemos lo que podemos y nos han enseñado a dar estocadas a diestro y siniestro armadas con una zanahoria. Eso si cuando no funciona está el insulto.

Otro de mis exámenes para la complicar la cosa era ESTADOS ALTERADOS Y EXTREMOS, vamos que la pirotecnia estaba asegurada. Mientras me estudiaba todos los trastornos habidos y por haber y todos los síntomas de la locura, ataques de pánico, depresión y suicidio, intentaba mantenerme estable, amable y cuerda en la convivencia. No pudo ser, me alteré muchas veces. Algunas porque como el manual de psiquiatría dice el DUELO es una reacción a una perdida dolorosa y hay que pasarlo, eso implica un tiempo. Yo llevo apenas tres meses y tengo que comenzar a reconstruir mi corazoncito con mi compañero en casa con el que además ahora me llevo de coña. Muy esquizofrénico todo.

Honestamente pensé:” se acaban los exámenes y la cosa volverá a su cauce”. Si y no. Porque he vuelto aprobada y feliz, pero a la vez con mas conciencia de como se desencadena todo. Les decía el otro día a los dos en la cena que me hubiese vuelto a tomar la pastillita azul de matrix para no saber, porque además las estadísticas de éxito de las terapias de pareja no son la leche que digamos y las parejas van a terapia como va la gente cuando va sola, al límite.

¿existen medidas preventivas? Si claro. Al sueño inicial de la pareja ,ese que parece mítico, le van a ir quitando escenas mágicas la cotidianidad y lo van a convertir en un sueño de mierda. Si lo vamos trabajando poquito a poco, aceptando que las expectativas iniciales no eran reales, si aceptamos a la personita que ahora realmente asoma con sus virtudes y sus miserias y regamos la plantita, hablando queriendo aprender, dando pasitos, puede ser que se conserve el sueño inicial o por lo menos su esencia. Seguro volverán las sonrisas, y no la tristeza y la frustración, y por lo menos si se acaba tendremos la sensación de haberlo intentado a tope y no dejarlo morir.

Para hacerlo necesitamos superar el miedo, la codependencia y echarle mucha creatividad y compasión, con el otro y con nosotros mismos. Píldoras de paciencia y un montón de abrazos sanadores en vez de meterse en cama cada uno por su lado con un invitado en medio llamado “enfado” que es mas frio que el carajo.

En el fondo soy una ilusa y confiada, me cuesta decir adiós aunque las señales sean atronadoras. Siempre creo que las personas pueden aprender algo, aunque sea ínfimo, algo útil que les haga la vida más fácil y menos amarga. No hablo de que la gente cambie, sino de que adquiera trucos para hacérselo chachi. Por supuesto también para mi.

Hoy quería celebrar, pero me tocó otro tipo de día, ni mejor ni peor, otro en el que seguir aprendiendo.

Los exámenes.

Mente abierta, corazón abierto y voluntad abierta.

Estos días estoy triste. Sumado a mi duelo emocional por la separación emocional con mi marido, se añaden las dificultades de tener que gestionar mi relación actual, la convivencia, sacar el curro adelante, los estudios y la crianza, con mínima energía.

De todas estas cosas que han formado parte de mi vida en los últimos 14 años son los problemas de relación los que mas me agotan. Discusiones cíclicas y vacías, indignaciones máximas, acusaciones, justificaciones al infinito y blablablá.

Estos días comencé una formación del MIT online sobre Teoría U que pretende dar herramientas para transformar el mundo y a nosotras mismas. No solo tiene una mirada amable, sino que los ingredientes básicos son: mente abierta, corazón abierto y voluntad abierta.

Es pasando por estos tres lugares y en este orden como se pueden encontrar soluciones de futuro diferentes que sean mas justas, mas amables y nos den satisfacción, a nosotras y nuestras organizaciones.

Para poder acceder a estos tres niveles hay que ir acompañado de una herramienta fundamental: la escucha. Pero no una escucha cualquiera de contenido, datos, palabras y frases, sino una escucha empática y profunda.

Como facilitadora nos enseñan a escuchar así, o por lo menos a intentarlo. Consiste en no solo escuchar el contenido, sino en suspender los juicios y dejarse sentir, lo tuyo y lo que transmite la persona. A menudo los problemas de grupos y parejas son por la falta de escucha, o no se oye o no se entiende, y de ahí a los malos entendidos hay un casi nada. Del malentendido al conflicto donde lo que importa no es mantener la relación sino tener razón ya no hay marcha atrás. Y finalmente llega el vector de la violencia, donde pasamos de víctima a agresora en un plis plas.

¿Cómo sucede? Comienza por una injusticia (un comentario, un acto, la ausencia de este, …), da igual si es grande o pequeña. El impacto nos produce una emoción primaría que nos produce un shock. Ante esta emoción que muchas veces no somos capaces de gestionar existen tres respuestas posibles: lucha(ataque), huida (pasando de todo) y congelación (me quedo bloqueada).

Como no hemos gestionado esta emoción nuestro sistema de creencias empieza a criticarnos,” no es para tanto” (y nos lo comemos) y marginamos aún más la emoción. Andamos por el mundo doloridas, pero todavía funcionamos y seguimos con nuestras vidas, hasta que empezamos a ampliar nuestro sistema de creencias revelándonos y sentimos rabia y asco, y comienza el deseo de justicia y venganza.

Hecho! ya tenemos todos los argumentos necesarios para decirle a la persona que mas quieres que la culpa es suya porque bla bla bla…., porque tu siempre blablablá, y nunca blablablá, y te has convertido en una perfecta agresora y vuelta a empezar.

¿Cómo se evitaría? Expresando la emoción inicial. Creo además que si todas pudiésemos decir cómo nos sentimos con los impactos todo sería mas fácil. Poder explicar como estás, si estás cansada, preocupada, angustiada, premenstrual, o lo que sea, vale para hombres y mujeres, y que alguien te abrace diluye todos los pasos posteriores y nos hace mas compasivas y la vida mas fácil.

Para poder hablar de eso necesitas una oreja. Alguien del otro lado que escuche con mente abierta, es decir, que no piense que lo que le vas a contar viene cargado de juicios y acusaciones, que solo necesitas poder compartir tu momento en el que te sentiste así.

También necesita un corazón abierto, que sienta empatía. Que por un momento se pregunte si detrás de ese tono cabreado hay una frustración, un miedo, una pena o una impotencia, seguro que esa oreja que escucha alguna vez se ha sentido así y puede conectar con eso. Es desde ahí cuando nos podemos mirar a los ojos y hay conexión.

Mientras se discute la gente no se mira. Mira al infinito buscando rápidamente argumentos para llevar razón, hacer daño o dar la última estocada al otro. Es curioso ver los cuerpos cuando la gente discute y como se expresan.

Que bonito sería terminar las discusiones con un “no puedo entenderte, pero estoy aquí”, porque no siempre es fácil de entender, pero acompañar lo es todo, porque no siempre hay solución y ese afán de muchas personas por solucionar lo enturbian todo. Yo muchas veces no quiero una solución, solo quiero compartir como me siento.

Este sería el final ideal, la voluntad abierta, a veces será comprender, otras acompañar, sostener, desaparecer, empoderar, dar tiempo… ayudar a la persona que tienes al lado con lo que necesite y para eso hay que escuchar, y si tienes dudas de que hacer preguntar estaría bien, asegurarse nunca está de más.

Cuanto necesitamos aprender ¿seremos capaces? Para trabajar no me cuesta, es como poner un piloto automático de mente de principiante curiosa, oreja supersónica y conexión con lo que siento yo y un montón de preguntas.

Dice Otto, lo primero siempre: escuchar, escuchar y escuchar. Con todo, con mente, corazón y voluntad, pero sobre todo con ganas.

Hoy no me sentí escuchada, igual yo tampoco escuché, no lo niego, seguramente ya estaba en mi vector de violencia comiéndome mi emoción de frustración a tope y con ganas de compartirlo, pero no había oreja. Y así es, un bucle infinito que lleva ocupando mis últimas terapias para encontrar soluciones porque quiero mejorar, quiero tener una relación sana y que no acabe y sea posible.

Me invaden dos sentimientos: uno de soledad y otro de incapacidad. Yo sola no puedo hacer que esto funcione y me agoto, noto que me agoto por momentos. Tengo que lidiar con mi pena todos los días porque convivo con mi persona amada y compañero, con el que además me llevo de coña. Y con mi pareja surgen desencuentros por las cosas mas chorras. Necesito ayuda con mi vida, ya se que sola no puedo desde hace años por eso me gusta vivir en comunidad.

Me metí en esta historia comunitaria con mente abierta, corazón abierto y voluntad abierta. Sabía que la convivencia exige mucha negociación, retos diarios entre tod@s los miembros de la familia. Confiaba en que cada uno asumiría su responsabilidad y ayudaría a los otros de manera igualitaria. Que la alegría de un@ se convertiría en las alegrías de todas, y que la tristeza de uno sería acompañada por las otras, no siempre es así.

Hoy tenía que hacer un ejercicio de “camino empático” y directamente me he llevado una hostia en toda la frente. Queriendo compartir mi emoción me di de bruces con el complejo, ese que dice Jung que tenemos todos y nos jode la vida. Ese que no nos deja escuchar , que nos recuerda momentos pasados y parece que reproduce relaciones anteriores, patrones conocidos que no nos dejan ver un futuro diferente.

Hoy uso mi blog como oreja disponible, como descarga ante tanta impotencia y hartazgo hacia la cobardía.

El conflicto es un punto de transformación, si queremos. Y alguien me dijo no hace mucho que su referente nunca se había enfrentado a nada, y ahora que tenemos la oportunidad de cambio estamos cada uno en un lugar, dándonos la razón desde una mente cerrada, corazón anestesiado y sin voluntad, sintiéndonos victimas sin expresar emociones.

Hoy se me ha acabado el humor.

Mente abierta, corazón abierto y voluntad abierta.

Aprendiendo mas sobre los celos

Esta semana me acabé el  “LIBRO DE LOS CELOS” de KATHY LABRIOLA que me trajo mi marido del encuentro de la Opencon y es súper recomendable , no solo para relaciones abiertas sino para cualquier tipo de relación.

Lejos de poner los celos como algo altamente corrosivo y defectuoso del ser humano , trata el tema como es, una emoción universal que sentimos todas y todos en cualquier parte del planeta. Claro está que el contexto cultural influirá en la manera en la que se activan los celos y en que temas o situaciones se desencadenan.

El caso es que me lo estaba leyendo con curiosidad científica y pensando en hacer un futuro taller sobre este temazo para 2019, cuando me acordé de las múltiples ocasiones que yo he sentido celos y que emoción los desencadenaba.

El libro habla de tres: miedo, tristeza e ira. Detrás de todo episodio de celos está una de estas tres emociones básicas o incluso algunas combinadas. Me acordé entonces de un curso sobre celos que hicimos con una coach al principio de todo, cuando abrimos la pareja y como los ejercicios nos ayudaron a gestionar los primeros encuentros con otras personas fuera de la relación.

No hay recetas mágicas pero si métodos para sobrellevar los celos y que no te conviertas en una hidra autodestructora, aunque creo recordar que yo dejé una vez que me invadiese ese espíritu y en cierto modo fue liberador porque pude mostrarme débil y no sabionda, y ser mirada con compasión y cuidada.

Las personas que llevamos un rato viviendo así se nos olvidan esos episodios. Solemos caer en la soberbia de la experiencia cerrando los ojos ante posibles situaciones futuras, pero lo cierto es que vuelven y vuelven, algo habrá que aprender.

Otra de las cosas de las que habla el libro y me ha quedado como un rum rum es que las relaciones abiertas ,con esto de que hay que acordarlo todo y negociarlo todo se convierten es eso, en relaciones de negociación.

Todos aquellos momentos de explosión romántica y creativa de la ENR se empiezan a convertir en espacios de negociación más profundos y sesudos que las jornadas de la ONU. Las miradas de amor bobaliconas, los temas insustanciales se convierten en miradas de análisis detectando cualquier señal de contradicción y los temas son siempre los mismos. Baterías de preguntas interminables de ¿Cómo quieres hacer? ¿cuándo quieres hacer?¿qué quieres hacer? Parece que necesitan respuestas inmediatas y acertadas y el agobio se apodera de la relación.

Desaparece la fluidez y la confianza, y entra el control disfrazado de “vamos a hacerlo bien para que todo el mundo esté bien, aquí mis propuestas, que son súper molonas”. Vamos , vamos si me reconozco yo  en este papel que ahora mismo quiero olvidar de la tirria que me da.

Creo que en todo este proceso eterno de gestión se nos olvida el objetivo principal, amar. Y para amar hay que tener el corazón abierto, pero también la mente abierta y la voluntad abierta, como dice mi querido Otto Scharmer, y una de las cosas fundamentales, dejar que cada persona tenga su ritmo.

Hace años que me dedico a acompañar parejas y este tema aparece muchas veces, los ritmos. También lo he vivido en primera persona, yo megacelerada directa al amor sin frenos y mi pareja empezando a entender de que iba la movida, y al revés. Esto nos ha generado muchos conflictos y muchos daños. Ahora me doy cuenta de lo necesario de respirar, de tomar distancia de las emociones avasalladoras, que te mantienen “on fire” y te vuelven loquísima, pero dejan pasmada y congelada a la persona de al lado.

El libro ayuda, la terapia ayuda, los grupos de apoyo ayudan, y todo junto seguro que también ayuda. Habrá gente que quiera hacerlo sola, respirando, dándose sus tiempos, cuidándose, perfecto también. Creo que todas las opciones son buenas para empezar a entender que nos pasa.

Este viernes está planificada una charla para seguir dando a conocer otras formas de relacionarse, todavía no se si saldrá o no. Igual todavía no se da el clima para que se aborde este tema en determinados lugares pero seguiré dejando la puerta abierta para las personas que quieran acercarse a este mundo con curiosidad y amor.

Aprendiendo mas sobre los celos

Estado de whats up: separada-emparejada.

Ha querido la vida que una vez mas me encuentre en una situación interesante.

Las vacaciones de verano son auténticos retos para la mayoría de las familias y sobre todo las parejas. Las estadísticas nos dicen que la mayoría de matrimonios se separan en septiembre, algunos dicen que el estrés vacacional es el detonante y otras pensarán que el inicio del curso es un buen momento para iniciar otras etapas, yo que se.

Lo cierto es que, en plenas vacaciones, con toda mi familia, mi marido decidió poner fin a nuestra pareja. Suena un poco dramático e incluso se podría pensar:” que capullo”, pero lo cierto es que la cosa ya venía dando señales de humo desde hacía mucho tiempo.

Me imagino que no ha sido una decisión fácil para él y que nunca iba a ser el momento oportuno así que qué más da cuando sea.

La indiferencia, el escaso contacto visual y físico, la falta de complicidad y estar relacionándose con las otras personas para no relacionarse conmigo fue lo que me llevó a hacer la temida pregunta: “¿qué pasa? Parece que no te apetece estar conmigo”. Y llegó la temida respuesta: “cierto, no me apetece”. El impacto fue la leche, me quedé ojiplática y comencé a sentir un dolorcito agudo a la altura del corazón.

Días antes habíamos tenido conversaciones por what up donde se podía sentir una atmósfera de tensión y autorreflexión. El me comentó que se había dado cuenta de que no podía tener dos relaciones, la mía y la de su expareja. Eso me alarmó pero dejé entrar el autoengaño a tope para negar la realidad.

Creo que podemos decir que lo hemos intentado con mas o menos acierto, cada una con su estrategia, su motivación y sus fantasías. El año pasado le dedicamos muchos meses a hacer una terapia de pareja que no pretendía unir o separar sino creo que poner consciencia de lo que nos estaba pasando. ¿que nos estaba pasando? Pues cada uno tendrá su idea, así que hablaré de mí.

En mi ideal mi pequeña tribu funcionaba. Cuando yo pienso en modelos de pareja he descubierto que tengo un amplio abanico de posibilidades y situaciones, pero al final todo se reduce para mi en sentirme bien y que las personas que comparten vida conmigo también se sientan bien. Aquí esté el tema, porque cada una tendrá su definición de sentirse bien, plena, conectada, satisfecha o lo que sea.

Cuando pusimos en común nuestras ideas sobre ser pareja me di cuenta de todas estas diferencias. Yo le quiero, nunca he dejado de quererle y ahora que estamos en situación de separación emocional mis sentimientos son los mismos, pero sin toda la mierda de roles y entuertos propios de las parejas encalladas. Esta situación sorprendentemente nos ha liberado a los dos de patrones que no nos gustaban y nos hacían daño.

Varias horas de conversaciones profundas ya sin nada que perder, lágrimas por mi parte tipo fuente infinita y una sensación de pena profunda dieron luz a un nuevo escenario.

Lo previsible sería: nos separamos física y emocionalmente, cada una comienza su vida y nos hacemos cargo de nuestras hijas de manera responsable e igualitaria. Sería lo correcto porque además el ha recuperado su anterior pareja y está construyendo un proyecto común con ella.

Lo que ha pasado: seguimos en comunidad, cuidándonos, apoyándonos, respetando las individualidades de cada una, sus proyectos, sus tiempos y sus relaciones.

No solo compartimos casa, economía y responsabilidades de padres, sino que somos la zona de confort de todas y hemos mutado nuestras relaciones a algo que para mi es mucho mas sano. Mi persona de 14 años ahora sigue siendo mi compañero en la crianza y hemos descubierto este apasionante mundo de ser amigos. Creo que dimos por supuesto que siempre lo fuimos, pero honestamente creo que no, que funcionábamos como una pareja, abierta si, pero como una pareja con todas sus luces y sombras.

Nos hemos dado un tiempo, un tiempo de prudencia donde dejarnos sentir para ver si esta nueva ida de olla es posible en un mundo que te manda mensajes constantes de no podrás hacer nada diferente a lo normal.

Mi respuesta me la dieron mis propias hijas en cuanto mi marido les habló de la decisión que había tomado: “si para vosotros está bien para nosotras también”. Nada cambia para ellas a nivel logístico y si a nivel emocional, porque ven a sus padres libres de verdad, libres de patrones viciados que hemos sido incapaces de transformar desde el raciocinio y la buena voluntad. Igual hacer un reset era la única solución para seguir relacionándonos de manera sana. Yo no hubiese tomado la decisión porque para mí era válida pero ahora entiendo sus razones.

Ha tenido un efecto de cambio en todas las personas que formamos parte de la comunidad y creo que será positivo para todas. No voy a negar que muchas veces me invade la tristeza y que estoy pasando mi duelo, que he tenido miedo de la incertidumbre muchas veces y seguro esos momentos volverán porque el futuro no está escrito y vamos haciendo día a día.

Ahora estoy concentrada en despegar laboralmente para ser independiente y mi marido ha decidido ser espectador de ese proceso y me apoya totalmente. Claro que le he dicho ayer mismo que se sienta libre de cargas y decida lo que quiera sin presión, no se acaba el mundo y confío en la creatividad y sobre todo no estoy sola y no me siento sola sosteniendo el planeta.

Así estamos, ahora puedo decir después de un mes, que tranquila y confiada, esperanzada y consciente, que no vivo esto como un fracaso sino como un aprendizaje. Y como dice mi marido y mi pareja ¿Quién sabe?

Estado de whats up: separada-emparejada.