El duelo

“Estamos aquí porque, finalmente, no podemos escapar de nosotros mismos. Mientras que el hombre no se encuentre en los ojos y corazones de sus prójimos, estará huyendo. Mientras que no esté dispuesto a compartir lo más íntimo con su prójimo, no existirá acogida para él. Mientras tema ser descubierto, no podrá reconocerse a sí mismo y estará sólo.

¿Dónde podemos encontrar tal espejo, sino en el prójimo? Aquí en la comunidad uno puede descubrir quién es y dejar de verse como gigante de sus sueños o enano de sus miedos, y verse como humano que – siendo parte del todo – aporta al bien de todo. En tal base podemos echar raíces; ya no solos – como en la muerte – sino vivos como humanos entre humanos. “

Richard Beauvais (1964)

Hoy comienzo mi duelo. Ayer lloré y lloré hasta el infinito. Me movía entre estados de realidad y sueño, preguntándome ¿Qué ha pasado? ¿Yo he ayudado a esto?¿me despertaré?

Me metí en la bañera a llorar y gritar hacia adentro, a sentir el dolor de la pérdida más angustiosa de sentirse amada y no ser posible. No hace mucho me daba mucha vergüenza llorar, y tragaba y tragaba saliva y no parpadeaba para no hacerlo. Ahora he aprendido que es la única manera de dejar ir las emociones, de ir suavizando el dolor y descargando la presión. De que tus iguales te miren y te vean de verdad, y como dice la frase no temer a ser descubierta, quiero reconocerme en los ojos de los que me quieren y no sentirme sola.

Mis pequeñas ardillas me miraban sorprendidas pero respetando y sin sentirse incómodas, de vez en cuando se acercaban a darme un abrazo o escalaban por mis piernas para quedarse quietas. Cuando me metí en cama la mayor vino y me preguntó porque estaba triste. Le conté que sentía que había perdido a mi amigo especial y no entendió muy bien el porqué. Le expliqué que a veces las personas no se sienten cómodas compartiendo a sus seres especiales con otros y tampoco lo entendió. Ella entiende la vida en términos de si esto te hace feliz a mi también. Cuando le dije que mi Dibujante tenía novia me dijo: ¿si? Normal es súper majo, es un vacilón, es normal que alguien le quiera (creo que ella también se había enamorado un poco de su encanto), y me compartió que a ella y a su mejor amiga les gustaba el mismo chico y que eso estaba bien para ella. ¿Puedes solucionarlo mamá? Y le dije que no, entonces me pidió que cerrase los ojos y pensase en todos los momentos bonitos que había pasado con mi Dibujante, en todas las palabras, en todas las imágenes y empecé a sentir tanto amor…y me encantó poder mostrárselo a ella porque las lágrimas son de tristeza por haber amado y eso es un aprendizaje bueno para mi y para ella.

Me quedan varias fases para ir pasando el duelo.

El duelo

Ayer pasé por la noche por el “no es posible, que ha pasado”. Ahora estoy en la angustia e intentando recolocarme. Le he escrito esta mañana para saber que tengo que hacer ahora, y tomar distancia es la única manera. El tiempo nos mostrará si podemos conservar la amistad mágica que creamos.

Tengo un montón de trampas en mi ordenador que seguramente utilizaré en los próximos días para fustigarme. Audios donde disertábamos y debatíamos, donde hablábamos de nuestros sentimientos, donde compartíamos el significado de cada caricia y cada beso. Fotos, de sus manos y sus horrorosos pies. Ahora estoy en fase patética y cursi pero también es una fase, y pasará, siempre se pasa.

Voy a seguir la grafiquita esta, darme espacio, escribirlo aquí, esta es mi forma de darme escucha activa. Ya he empezado a recibir el cariño de los que me aman y me aprecian, que se preocupan y que han pasado por esto infinidad de veces. “Esto es así” no me reconforta nada ¿Por qué es así? Yo estoy en otro paradigma para poder intentarlo. Solo tengo un miedo, un miedo atroz. Me abrí, me mostré, me dejé conocer, y amé, y ahora me siento desconfiada, siento que no voy a poder y ha vuelto la coraza, siento que me voy cerrando poco a poco para protegerme de la realidad. Dejaré el radar puesto y funcionando para seguir sintiendo emociones y poder trabajar con ellas, pero lo bloquearé para mí, espero que sea temporal y que la vida me vuelva a traer sorpresas como trajo a mi Dibujante.

El duelo

La respuesta

No paran las lágrimas mientras lo leo pero así es amar. Tengo mi respuesta.

Si el poder no es una opción y solo impera el querer, la respuesta es dolosamente dura. “No puedo estar contigo” se transforma en un “no quiero estar contigo”. Y es tan duro como falso. Sí quiero estar contigo e investigar lo que es ser “cómplice”. Y no quiero matar mi relación con mi pareja para descubrirlo. No quiero hacerte sufrir más. No es justo. No es honesto. Así que no, no quiero seguir con esta historia. Una historia que me ha dado momentos muy hermosos y felices. Una historia que me ha dado (y aún mientras escribo estas líneas me da) conocimiento. Conocimiento sobre mí, sobre una persona especial que eres tú y sobre cómo comprender el mundo.

No quiero que pases ni un minuto pensando que es posible mientras yo pienso en cómo podría ser posible. Te desnudaste para mí y no podré agradecerte nunca esa confianza. Conocerte así, sin barreras, ha sido un regalo que me llena de ilusión en las personas. Una ilusión que ya no tenía, para ser sinceros. Gracias. Por abrirte a mí, por ser tú conmigo. Aún no puedo creerme este regalo gratuíto que me hiciste. Conocerte ha sido aprendizaje, emoción, nervios, ilusión, placer, rabia e incertidumbre también, pero sobre todo sonrisas.

Si mi posición es aventajada porque puedo ver a ambos lados de la montaña, es mi tarea la de decidir. Tengo que elegir entre mi pareja, a la que amo profundamente, que no sólo es mi pareja sino que además es mi familia o entre tú y el concepto de amor libre que estábamos esculpiendo juntos. Yo no veo otra solución que elegir a una u otra. La opción que nos quedaría sería mutilar esta relación y convertirla en trocitos soportables por otra persona, y tampoco quiero eso. Tampoco creo que sea lo que quieres tú. Es injusto también esta elección, sobre todo para tí, pero también para mí. Porque creo que eres una persona especial. Haberte encontrado entre todas las personas que hay en el mundo era algo único y posiblemente irrepetible. Soltar la cuerda y dejarte volver al mar es un daño irreparable para mí. Decirte que no quiero seguir contigo es para mí muy doloroso. Me tiemblan las manos, tengo frío y me siento enfermo. No quiero escribirlo y sin embargo lo hago.

Alguna vez, al principio te dije que te quería o que te amaba, sin saber realmente si era presa de una emoción pasajera narcótica o algo más real. Vino el hielo algunas veces. Frenos que ponía yo cuando mi relación se resentía. Sin frenos, las cosas serían muy distintas. Tengo algo que perder que no quiero perder. Y puede que algún día me arrepienta de volver al modelo anterior o a lo que sea a lo que me dirijo con esta decisión que odio. Seguramente. Pero no quiero perderla ni conservarla como un ser apático que me odia por vivir como quiero. Quiero seguir viendo su ilusión y su sonrisa, que me han alimentado tanto tiempo. Puede que me odie por no vivir como creo que quiero, aunque vivir con ella y vivirla a ella también es lo que quiero. Siempre te sentí, aunque no lo dijera. Te siento ahora y te sentiré mañana. Nuestro encuentro en Zamora selló mis dudas sobre esto. Me gustas y te siento. Sí. Y acabó por romper a mi pareja también. No sé si con tiempo podría y querría aceptar y trabajar en esto, pero no quiero tenerte esperando por un resquicio de luz. Ahora ya lo sé seguro: te siento Susana. Y ahora que te siento, me voy. Con rabia y sin ganas. Y me quedo apagado, pero decido así. Gracias por dejarme vivirte intensamente.”

Gracias Dibujante por haberme hecho tremendamente feliz, plena y hermosa por dentro y por fuera.

Te quiero.

La respuesta

sin respuestas

“Siento que estés triste.

Yo también lo estoy.

Ojalá tuviese respuestas. No las tengo.

 Hoy no.”

Estas han sido las últimas frases que he recibido de mi Dibujante y las he sentido como una bofetada.

Hace apenas unos días entraba en un círculo entre extraños , que se iban haciendo confidentes por momentos, para decir que no podía apartarme de mi relación con mi Dibujante, que no quería causarle dolor a su pareja pero que le amaba tanto que no podía. Mi facilitadora me miró a los ojos y me dijo: SI PUEDES, PERO NO QUIERES. Me quedé parada y pensé en el poder de las palabras y que asumir que no quiero apartarme es asumir mi responsabilidad.

Ahora por no querer apartarme y conservar esta historia  me siento una mierda. Me monté en el avión pensando que cuando volviese tendría un futuro por escribir, iba a construir mi idea de tener un “cómplice”, un ser con el que compartir momentos e historias pero sin reproducir el modelo de pareja. Esa era mi idea y mi deseo. Se lo conté la última vez que estuvimos juntos y aunque era un ligero esbozo, una idea por descubrir y crear, parecía interesante explorarla.

Mientras yo me ausentaba él seguiría trabajando en su proceso de abrir la pareja, con amor, con cariño, con tiempos, con respeto, con miedos y dudas.

He vuelto, y la realidad se ha impuesto. Todas aquellas pequeñas conquistas realizadas, como existir y no ser algo secreto que se hace a escondidas o en los tiempos que sobran, se han ido a la mierda. Los planes de crear esa idea de cómplices, ir añadiendo ingredientes a nuestra pequeña historia, crecer, compartir, sentir están bloqueados porque no hay respuestas.

Tres personas estamos viviendo en una angustia permanente por miedo a esas respuestas. Yo agradecería las respuestas por muy malas que fuesen, me harían libre, me dejarían volar hacia las lágrimas y la pena o hacia la alegría y la ilusión.

Todos tenemos respuestas si nos las hacemos directamente al corazón. Está claro que las cosas no son siempre blanco o negro, todo o nada, si y no, pero si somos honestos están ahí y solo tenemos que escucharlas.

Yo he escuchado la respuesta y el grito desesperado de dolor ante una situación impuesta, no elegida y que viene del otro lado. Es muy duro que el amor de tu vida se enamore de otra mujer, durísimo, sobre todo si tú no lo has elegido. ¿Cómo se puede aceptar eso? Es de locos en un mundo normal, y puedo entender que la locura se enrede cuando notas que el amor de tu vida no ha dejado de quererte ni un ápice y entonces no entiendes nada. Yo no he vivido esta situación. Cuando mi amor se enamoró de otra yo ya veía la vida desde este lugar que estoy ahora. Claro que sentí miedo, inseguridad y hay unos cuantos post por allá por febrero donde sentí que lo perdía y mi mundo se desvanecía debajo de mis pies ¿cómo seguir mi vida sin él? imposible. Pero siguió amándome, a mí, y a ella.

Ahora vuelvo a sentir que pierdo a un ser que amo por momentos. Siento una tristeza profunda y un vacío sin lágrimas. Estoy en extraña calma, esperando a un desenlace que no sé cuándo llegará pero ojalá fuese hoy. No me dejes sin respuestas amor, aunque sean duras, aunque creas que no soy capaz de escucharlas, aunque te duela decirlas, será la mejor solución para continuar con nuestras vidas.

Contigo o sin ti.

Quité todas mis corazas para mostrarte mi ser, lo viste, lo cuidaste, lo amaste, pero ahora estoy desnuda esperando en el claro del bosque con un miedo atroz a que no salgas a buscarme.

Tengo mi niña salvaje, mi niña salvaje interior que me dará fuerzas para seguir, seguir y seguir adelante, amando de la única forma que se, intentando ser clara y honesta, buscando respuestas y tejiendo sueños.

Tú me pusiste el nombre de Coleccionista de sueños y quiero serlo, quiero llenar mi vida de sueños, escuchar los de otros y compartir algunos. Soñé que tenía un lugar, un sitio para mi, y si siento que lo tengo en tu corazón, pero no siempre puedo ocuparlo, solo cuando se me permite.

Mi niña salvaje grita :”sal, se libre, vive, ama, corre y siente, siente el latido no la pena”. La adulta dice: ”quédate y espera, razona y entiende, piensa y analiza”.

Hace frio en el bosque, necesito abrigo, necesito el calor de unas palabras, de respuestas que den sentido a mi futuro para quedarme o salir corriendo.

sin respuestas

Cabreo con los hombres

Acabo de volver de Alemania. Me pasé 15 días viviendo una experiencia intensa. Después de visitar 5 días Berlín me fui a una comunidad durante 10 días. El motivo no era otro que conocer la cuna de FORUM , una técnica de gestión emocional, pasar una semana practicando y aprendiendo  y viviendo en comunidad.

No llevaba expectativas. Me subí al avión con tres amigas que también se embarcaban en esta aventura, sin saber nada sobre Berlín más allá de lo típico. El primer viaje de mi vida que hago sin planificar nada y salió fenomenal. Me dejé llevar, esa fue la tónica general y desde luego el universo me colmó de sorpresas.

Ayer me desperté en Berlín, y por la noche mi intención era compartir toda mi experiencia en un post desde casa tranquila y descansada. Hay mucho que contar con respecto al tema del amor libre y más adelante lo contaré. Hoy no quiero.

Estuve desconectada durante 15 días de mis amores, no del todo, pero sí muy limitado. Todas las mañanas me cruzaba con un par de ardillas saliendo de mi tienda, pero cobertura poca y wifi inexistente. Así que lo que al principio me parecía insoportable se fue convirtiendo en un lujo, el poder estar desconectada disfrutando de mi misma y de mi experiencia allí. Los silencios, que otras veces los viví con tanta angustia, ahora los empezaba a vivir como una oportunidad.

Las mañanas las pasábamos trabajando y las tardes nos reuníamos en grupo los españoles para hablar de nuestras cosillas, de cómo nos estábamos sintiendo, de cosas de nuestras vidas, en un espacio que se fue creando de confianza y seguridad, esa es la magia del FORUM. Nos juntamos allí 12 personitas, 3 hombres y el resto mujeres. Yo estaba deseosa de escuchar historias y de compartir mis miedos para recibir feedback, y poder así entender los puntos ciegos que muchas veces tengo con un montón de cosas.

Entre las mujeres surgió una conexión brutal, mágica, que yo no había sentido hasta ahora y que ahora mirando hacia atrás tiene todo el sentido del mundo.

Hacia mitad de semana un hombre compartió en el centro como era vivir compitiendo entre hombres. Siempre con esa carga de ser el mejor, de mostrar la mejor cara, de ganar, de quedar por encima de otros, de triunfar, la envidia del éxito de sus semejantes, los celos profesionales. Lo que en otro momento me haría sentir empatía hacia esta situación de presión o sufrimiento , y reconocer la valentía de sacar ese tema al centro, me resultó una mierda. No fui la única, otras mujeres también se sintieron incómodas,  y no por verlo sino porque la persona pretendía hacer de un tema “de los hombres” algo de todos. Y claro que hay competencia entre mujeres, y celos, envidias y putadas, pero la manera en que lo dijo me hizo sentir que no quería estar en ese problema y que quería quedarme en el bando de las mujeres. Y en vez de conectar con él y sentir que se mostraba vulnerable abriendo tremendo tema, empecé a odiarle, lo cual es una putada porque es mi amigo.

Seguramente lo que me pasa es que no quiero abrir ese melón y me sale el: ”es vuestro puto problema, empezar a trabajar sobre ello, nosotras ya estamos luchando mucho y no vengas además a pedir reconocimiento ni mi ayuda.” Siempre he sentido que necesitábamos a los hombres como aliados, y yo tengo la suerte de tener a los mejores a mi lado, pero allí empecé a sentir repulsión hacia los hombres. Me sentía más cómoda con las mujeres, más cómplice, más escuchada, más respetada, juntas creamos como una hermandad y salió de manera espontánea. Vivir eso fue un auténtico regalo.

La semana transcurrió con ese fantasma de que los hombres y sus temas se habían apoderado de todos los espacios donde compartir, y nosotras no fuimos capaces de tomar al asalto ese espacio, por lo menos no allí, si, alrededor de una botella de vino tinto sentadas descalzas en un sofá compartiendo temas de sexualidad, amor, miedos, inseguridades, incertidumbres, confesiones y mucho, muchísimo humor. No luchamos , simplemente nos apartamos para crear nuestro propio espacio sin ellos y tener ese momento mágico para nosotras al final del día.

Al terminar una semana mi grupo se fue y yo me quedé sola entre 120 alemanes y extranjeros de distintas nacionalidades. Única española, y además ayudando a facilitar a mi profesora un nuevo grupo donde solo podía comunicarme en inglés (que no es la leche que digamos). No me dio tiempo casi a despedirme de mis amigos cuando ya estaba recibiendo a otros. Al día siguiente no paraba de llorar por todas las esquinas y los alemanes no saben muy bien qué hacer con las personas que sienten tristeza y lo viven sin esconderlo, o yo por lo menos no me encontré a ninguno. Curiosamente mis aliados fueron hombres, un americano que escuchó todo mi mantra de “como voy a sobrevivir a esta semana sola”, y un ingles que me dijo “estoy aquí si necesitas algo”.

La semana anterior no quería saber nada de los hombres, no los necesitaba, no quería escucharles, ni tocarles, mi comunicación con mis relaciones  en España se vio disminuida porque no sentía necesidad de hablar con ellos.

Poco a poco empecé a reconciliarme con el mundo de los hombres porque estos aliados no competían, y sobre todo no me decían como tenía que sentirme como mujer. Escuchaban con curiosidad a una persona de otra cultura y no sentí que me tratasen diferente, no me sentí juzgada sino más bien apoyada en todo momento.

Ayer cuando llegué y volví a mi vida normal tenía muchas ganas de conectar con los hombres de mi vida, tenía ganas de compartir todas mis experiencias y mis aprendizajes, de ser transparente con mis emociones y no me fue bien, y me di cuenta de que estoy cabreada con los hombres.

Me pasa una cosa y no soy capaz de salir de este bucle de mierda. He conseguido llegar a ser totalmente libre en cuanto a mis relaciones sexuales. Tengo unos acuerdos con mis dos parejas para protegernos todos y tener unas relaciones sanas y saludables. Acuerdos que yo suponía claros y que no haría falta aclarar salvo que quisiéramos cambiarlos.

Ayer compartí con mis parejas que había tenido encuentros eróticos con un chico de la comunidad, no quería que se enterasen por mi blog, quería hablarlo con ellos y que tuviesen toda la información de primera mano , contestar a todas sus preguntas y cuidar sus sentimientos. No me importa aclarar lo que sea  pero hay una pregunta que hace que salga toda la rabia de mi interior y me conecta de forma brutal con la frustración, me cabrea, me cabrea mucho.  Una de mis parejas me preguntó si me había protegido. Mientras decía el CLARO, y pensaba que era la cosa más obvia del mundo , una energía interior de odio empezaba a emerger y unas ganas locas de gritar: NO SOY UNA DESCEREBRADA, NI UNA IRRESPONSABLE, NI PROMISCUA.

A la vez pensaba ¿Por qué cojones te tengo que dar explicaciones si ya estaba claro y tenemos un acuerdo, es que no te fías? Y eso me engancha, me engancha mucho, porque cuando esta conversación se produce con alguien que no te conoce me parece la cosa más normal del mundo, incluso yo promuevo este tipo de conversaciones para tener seguridad si vas a tener un encuentro esporádico, no me siento juzgada, ni cuestionada. Pero cuando te lo pregunta alguien que te ama y te conoce, que sabe que vas a respetar todo lo que te pida me parece una mierda. Y me cabreo, porque a la vez surgen todas las mierdas que hago por amor, como contestar una pregunta que me incomoda y justificarme, como censurar mi blog para no perjudicar mi relación y proteger a todo el mundo, y me siento mal, me siento como una autentica zorra, porque quiero ser una mujer liberada y disfrutar de mi sexualidad, y si, hacer lo que me da la gana pero con responsabilidad,  y no tener que dar explicaciones de porque me apetece tener placer.

Lo compartí con mi otra pareja y me dijo: “si  no hay maldad en la pregunta, eso es algo tuyo”. Y si, es mío, y si me lo trabajaré, pero os odio. Os he odiado a los dos por no querer escuchar y entender como me sentía, como me sentía juzgada como mujer liberada y activa sexualmente. Mi alemán me miró a los ojos y compartimos un momento de complicidad entre dos adultos que quieren darse placer, respetándose y cuidándose, protegiéndose y hablando para sentirse cómodos cada uno en lo que podía hacer o no hacer, ahí me sentí libre y pude experimentar esa libertad plena de no tener que complacer y enamorar, de poder decir un no libremente y aceptarlo también, y simplemente compartir un lenguaje común, el  del placer.

Sin saberlo mi Carpintero me ayudó a mostrarme otra cara que no conocía de mí, la mujer empoderada que no necesita vínculos emocionales para follar, que se siente cómoda con su cuerpo y su sexualidad y no necesita la aprobación de nadie.

Este es mi bucle de mierda y siento toneladas de amor por mis parejas pero hoy les he odiado, creo que detrás hay un miedo a una mujer poderosa y libre, aunque quede muy chulo decirlo.

Ahora estoy intentando salir del cabreo, ya he dado pasitos hoy pero de vez en cuando a lo largo de la mañana me venían retazos de “no os necesito”.

Y he decidido algo, se acabó la censura de mis emociones, y asumo las consecuencias.

Cabreo con los hombres

De viaje hacia las emociones

Grande Miguel Vagalume (la mosca cojonera) con su artículo http://www.golfxsconprincipios.com/lamoscacojonera/historias-reales-de-no-monogamia-poliamor-y-anarquia-relacional/ y me parece muy interesante su propuesta.

Ir contracorriente es duro pero a mí me parece más duro vivir una realidad que no es la tuya y que viene impuesta por un modelo porque sí. No sé si se elige el activismo o el activismo te elige a ti, esto todavía no lo tengo claro, pero sí sé que si desde mi micromundo puedo aportar algo pues ahí lo pongo.

Muchas historias han llegado también a Saltandolalinearoja, algunas personas querían compartir, otras curiosear, preguntar, pedir una guía, ser escuchadas o simplemente se habían encontrado por casualidad con algo que no se habían planteado pero que parecía interesante.

Creamos comunidad aquí en Galicia porque había necesidad de debatir, de apoyarnos y de cuidarnos. No sé si el entorno es hostil, claro que hay críticas constantes, y las que duelen son las de los seres queridos que creen que esto se pasará. Pero no se pasa, cuando ves el mundo de esta otra manera, cuando has tocado la libertad que te da la honestidad, ojo, a un alto precio muchas veces, es difícil volver atrás.

Mañana me voy a Alemania y durante 15 días estaré visitando ciudades y aprendiendo otras formas de gestionar las emociones en una comunidad libre. Estaré curioseando ideas y gentes, paisajes y otras miradas, escuchando historias y entendiendo silencios. No creo que vuelva más sabia, pero si más despierta, y desde luego con  fuerzas para seguir nadando a contracorriente.

Besos a tod@s.

De viaje hacia las emociones

Seducción

Hoy me siento seductora. Me he levantado así. Ayer tuve una reunión con mis compas y acabamos hablando de poder y seducción, también del modelo de pareja en la sociedad, de quien decide si hombres o mujeres, de cómo nos han vendido la moto de la libertad sexual, de la culpa de sentirse poderosa y líder, fue muy interesante como se fueron encadenando los temas.

A mi me encanta la seducción en todos los aspectos de mi vida, la creo necesaria para ilusionarme con nuevos proyectos e ilusionar a otros.

Dice Fina Sanz en su libro de “Vínculos amorosos” que en nuestra sociedad la seducción ha venido considerándose como algo engañoso, malvado y manipulador, y como no, era “cosa de mujeres” y los hombres se sentían ajenos o sujetos pasivos en las redes de la mujer seductora. Creo que la cosa ha cambiado mucho y la seducción no es terreno de nadie en exclusividad sino que deseamos gustar a los demás, ser querid@s y reconocid@s, y eso es igual para tod@s.

En un mundo donde ahora todo es “líquido” como dice  el sociólogo Zygmunt Bauman (https://www.youtube.com/watch?v=t5Kci_NLmyI) los vínculos, el amor, la sociedad , creo que tiene más sentido la seducción.

Si la entendemos como una corriente de atracción que se genera en uno o dos sentidos y no como una manipulación empieza a ser interesante. Podemos empezar por seducirnos a nosotras mismas, tomar consciencia de nuestro poder sin sentirnos culpables. Dejar a un lado el “complejo de Eva “con su manzana y empezar a sentirnos cómodas.

Ayer era el día del orgasmo femenino, y no me parece un mal comienzo. Cuidarnos, darnos placer, y empezar a sentirnos seducidas por nuestra vida, por nuestra forma de situarnos frente a los demás, y lo que no nos seduzca o lo que no nos guste ir cambiándolo. Revisar nuestras expectativas para hacerlas más realistas y abordables, y no caer en el autoengaño. Es todo un reto, lo sé, y siempre la pregunta de, vale pero ¿Cómo se hace?

No hay recetas, pero podemos comenzar aceptando que no es posible seducir a todo el mundo aunque los mensajes sean que si, que con esfuerzo , que si lo deseas mucho mucho, que el poder está en la mente y slogans publicitarios , o en libros de autoayuda, y lo de aceptar es chungo, súper difícil, porque yo por ejemplo tengo un amplio repertorio de escusas además de ser una procrastinadora profesional y un cierto grado de dispersión por hacer mil cosas a la vez. Pero a veces me levanto como hoy, un poco iluminada y me siento poderosa y seductora, y me aprovecho de esa energía para disfrutar mi día  porque seguramente vendrán otros días que me levante sintiéndome un crollo.

Mientras encontramos la receta podemos preguntarnos ¿Cómo seducimos?

Seducción