Los seres especiales

Hoy me he enamorado de la forma de amar de mi “Dibujante de almas”. Le ha escrito un post a su compañera de vida precioso. Ahora están en el momento más difícil, abriendo la pareja, abriendo los corazones y las almas, compartiendo los sueños, los deseos, los miedos y las incertidumbres.

Leyéndole me recordó mi momento con mi compañero de vida. Mucha gente que me ha conocido a través del blog me pregunta porque no sale mi marido. Está, siempre está. Está entre las  líneas sin que os deis cuenta porque él es la base de todo. Pidió no estar en el blog porque no quería que sus parejas lo leyesen y les afectasen mis palabras de amor. Además nuestra historia es diaria, y se palpa con las manos, y todo lo importante que tenemos que decirnos lo hacemos en vivo.

Si me gustaría decir, sin que él se entere shhhhh, que los que acompañan a estos seres inquietos y locos que somos las personas que amamos y queremos conectar, son seres especiales. Son ellos, los que nos acompañan, los que nos hacen libres, porque aunque en momentos nos odiaron por hacerles el mayor daño de su vida han decidido quedarse.

Los seres especiales vivían felices en su mundo de necesidades cubiertas. Yo era todo para él y él creía que lo era todo para mí. Y lo es, pero su todo y mi todo no son el mismo. Cuando dije que quería conectar con otras personas mi marido no lo entendió, me miró como si fuese una extraña y perdió su norte. Además le invadió una sensación de tener que decidirse entre quedarse y aceptar esta locura o irse.

Con el tiempo me ha reconocido que aceptó porque sintió el abismo y me quería tanto que hubiese aceptado cualquier cosa. No se creía capaz de aguantar una situación así, viéndome a mí con otros o haciéndolo él.

Este fin de semana está con su otro amor. Viviendo la pasión, el amor romántico, la aventura, la ilusión, el sexo, haciendo un kit kat de su vida diaria para vivir otra historia que le llena y le hace feliz. Solo ha pasado un año desde que me miró con odio y se desesperó, pero yo sabía que los seres especiales tienen súper poderes, escalan montañas, derrotan molinos y lo mejor, aman de verdad y con generosidad. Aceptan a seres imperfectos que necesitan más cachitos y los acompañan, son poderosos pero al principio no lo saben.

Hace un mes casi pierdo a mí ser especial y creí morir. Dejé de sentir durante días porque no puedo vivir el amor sin amar a mí ser especial, él es parte de mi vida y de lo que soy ahora. Me acompaña desde hace 12 años y ha aguantado todas mis locuras.

Por él estoy viviendo esta historia que comienza con mi Dibujante de almas, porque me agarró de los hombros y zarandeó mi miedo a sentir y dejarme llevar. Comparto mis historias y desvelos y me aconseja paciencia y cariño. Me da una palmada en el culo y me dice “disfruta” cuando me subo en el coche rumbo a Siete. Nos sentamos con el calendario de la cocina para ver cómo podemos vivir el amor cuidando a todas las personas que amamos y cuidarnos también a nosotros. Sin él esto no sería posible, y aunque llevo seis meses aprendiendo a pasar un fin de semana al mes sola y he pasado por todos los estados posibles (he doblado más coladas y me he dado más baños relajantes que en todos los años de vida anteriores) estoy orgullosa de él.

Juntos hemos aprendido a amar y amarnos de otra forma, y hablaré por mí pero creo que él también lo comparte, nos sentimos más plenos.

Gracias mi ser especial por estar ahí y enseñarme lo grande que puede ser mi corazón.

Los seres especiales

Blue moon

Ayer por fin me reencontré con “Siete” después de dos meses separadas. Un mar de incertidumbre me sobrevolaba porque la cosa estaba un poco rarita.

Cuando me fui a Madrid a hacer mi formación dejé un post donde contaba mi encuentro con mi amigo facilitador, lo publiqué, me subí al bus y me olvidé del tema.

Dos días después de empezar el curso veo un mensaje de “Siete” en el móvil, lo abro y cuando lo empiezo a leer se abre el abismo delante de mis pies. Estaba cabreada, pero  mucho, acababa de leer mi post y se estaba enterando de mi historia con este chico que a mí se me pasó contar.  Algunas de las personas con las que mantengo un vínculo emocional leen mi blog. Soy transparente en mi relación con tod@s y saben de la existencia unos de otros, pero en este caso le jodió mucho enterarse a través del blog.

No calculé el efecto que podría tener en ella que estaba metida en un barco con una situación súper jodida y sin apenas comunicación conmigo.

Cuando acabé de leerlo me invadió una angustia horrible porque pensé que la había perdido. Empecé un dialogo reconociendo mi torpeza mayúscula y diciéndole lo mucho que la quiero. Lejos de arreglarse creo que fue peor,  “Siete” no quería escuchar, el enfado no le dejaba. Ante tal situación y la frialdad que surgió en los siguientes días me puse a hacer mi duelo.

El tiempo nos ayudó a las dos y poco a poco se fue deshaciendo la madeja. Su primer fin de semana en tierra lo pasó con una chica con la que está intentando tener una relación. Yo me moría de ganas de pasarlo con ella pero entendí que su necesidad era estar con esta persona y probar para ver si pueden crear una relación de futuro.

Sobre esta relación pues ya se verá. La distancia no ayuda y crear una base sólida de confianza está siendo complicado. Supongo que también para nosotras con tanto mar de por medio.

Me subí al coche con miedo a que me mirase y notar su indiferencia, cuando se pone murciana es la leche de fría. Yo tampoco sabía lo que iba a sentir en cuanto la viese. Ya había asimilado que la relación se había quedado en stand by y no quería perderla también como amiga.

Y ahí estaba, mirándome tímidamente pensando seguramente lo mismo que yo. Un abrazo nos volvió a unir y  me volví a sentir como en casa. Noté su calor, su cariño, también su duda pero unas ganas locas de pasar un rato juntas y volver a conectar.

Nos fuimos a cenar y abordé el tema de su relación con esta chica a la primera. Quería saber cómo estaba y como se sentía, darle mi opinión, quiero protegerla y que  no sufra. Se merece ser amada con locura, cuidada y mimada. Yo no puedo cumplir su sueño de pasar mi vida con ella, lo sabe, pero si quiero hacerla feliz los momentos que estamos juntas.

Ya en casita me preparó un gintonic que bautizamos como “Blue moon”, era azul y riquísimo. Cruzamos  las piernas en el sofá y mientras tomábamos el gin empecé a masajearle los pies.

La sentí relajada y confiada, y yo también empecé a sentirme así. La conversación se volvió un poco picante. Comencé a preguntarle sobre el sexo entre lesbianas y la muy chula me dijo que era una amante fantástica, jajajajajja :P, lo cierto es que lo es, pero tenía que vacilarla un rato.

Hablamos del tema “pollas” de como sobrevuela en nuestra relación y ha supuesto un stress para las dos, de manera informal, sin peso y sin carga, riéndonos y quitándole importancia. Le dije que no se comparase con los hombres y que tendríamos que encontrar “nuestro punto”. Y lo encontramos. 🙂

Acaricié y me dejé acariciar, besé y me dejé besar, lamí y me dejé lamer, pero sobre todo me conecté con ella y eso fue genial. Y ese momento que nunca llegaba y que suponía un escollo para nosotras se produjo de una manera intensa como si fuese una liberación de toda una situación. Pude liberar toda mi energía sexual y con ello cerramos un capítulo y sellamos nuestro vínculo.

Duerme como un koala. Me encanta cuando se vuelve mimosa y se muestra así. Así es como quiero ver a “Siete”, relajada y confiada, segura y no cabreada con el mundo aunque tenga derecho a estarlo.

Hemos hablado de planes para el verano y no sabe lo feliz que me hace proyectar un futuro, aunque después las cosas se compliquen, por lo menos hay una intención y eso a mí me vale.

La quiero mucho, mucho más de lo que me imaginaba. Quiero que sea feliz y que encuentre esa persona que la acompañe todos los días si es lo que ella de verdad desea y mientras yo estaré con ella hasta que queramos y no me cabe duda de que siempre seremos amigas.

Bienvenida a puerto “Siete” ,al puerto de mi corazón.

Blue moon

Sexualidad

Hace más o menos un mes estaba teniendo una charla informal con una amiga sexóloga donde compartíamos las preocupaciones, miedos e inseguridades con respecto al sexo. Hablábamos sobre las dificultades que tienen los hombres y las mujeres para relajarse y tener un sexo divertido y placentero. Le comenté lo del boicot orgásmico para saber su punto de vista como terapeuta formada con Fina Sanz (que ya sabéis que me encanta) y la primera pregunta fue: ¿Qué es para ti la sexualidad?

Automáticamente me vinieron un montón de imágenes a la  cabeza. Iba a soltar mi discurso teórico basado en  los últimos libros leídos cuando me di cuenta de que no tenía el concepto nada claro. Levanté una ceja como hago siempre que algo me confunde y no tiene una respuesta clara y rápida. Ella me miró y me dijo: haz la prueba, junta un grupo de gente y lanza esta pregunta y verás.

Nuestra charla terminó y me fui a casa con la preguntita de marras resonando en mi cabeza. Empecé a pensar y me di cuenta de que mi concepto de la sexualidad había cambiado mucho en el último año.

Si me hubiesen preguntado cuando era monógama seguramente la respuesta hubiese sido: ”pues ya sabes tener sexo”, y me hubiese sonrojado.

Una de las definiciones de sexualidad es ”el conjunto de actividades y comportamientos relacionados con el placer sexual”. Y aquí voy a pararme. Ya he contado en otros post que cuando abrimos la pareja también abrimos el mundo del sexo, y no me refiero a otros cuerpos sino a estar abiertos a otras experiencias.

Después de 12 años teniendo sexo con la misma persona y aunque hemos experimentado la idea de estar abiertos a nuevas aportaciones nos parecía excitante.

Nota: mi primera experiencia con otro hombre al abrir la pareja fue un auténtico desastre, parecía virgen. Un mar de inseguridades me invadió y me sentí minúscula. Cuando volví a mi casa y repasé la jornada vi que no había conectado con mi sexualidad ni mi placer, y llegó la gran pregunta: ¿Qué cosas me dan placer?

Como buena curiosa me dispuse a abordar el tema con ganas y a la tercera reflexión me deprimí. Vale que probamos un montón de posturas con el kamasutra al lado y algunas, por dios por dios madre del amor hermoso en vez de placer parecen una tortura, sexo oral, breves intentos de sexo anal, juguetes eróticos , y si, todo placentero y satisfactorio, pero ¿no hay nada más? La masturbación había salido de la ecuación por ese rollo tradicional de que si tienes pareja no la necesitas, CHORRADAS.

Así que me rebelé como tantas veces y empecé a cuestionármelo todo. Cogí a mi mejor amigo por banda y comenzamos a desgranar todo el universo de la sexualidad.

Un día me comentó que se mandaba fotos con sus ligues. Me pareció curioso  y novedoso, porque a mí no se me ocurriría mandarle una foto sexy a mi marido , porque iba a hacerlo si me podía ver en bolas cuando quisiera. Seguimos profundizando en los temas sexuales como dos locos intercambiando información y rarezas varias, algunas de internet y otras de sus batallitas personales  pero siempre volvíamos al tema de las fotos. ¿Qué podía haber de interesante en hacerte una foto erótica?

De manera inocente me dispuse a entrar en el juego. Es un amigo de la máxima confianza y porque no probar con él. Ahora lo recuerdo y me parto de la risa, pero así comenzó la exploración del apasionante mundo del placer.

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Esta foto lo cambió todo. En el mismo momento que decidí que iba a hacerlo comencé a sentir la excitación, de lo nuevo, de lo prohibido, la creatividad, el ingenio, la sensualidad, el poder. Me sentí poderosa y conectada con mi placer. Imaginar el escenario, la ropa, el encuadre,.. quería algo fino y sensual, y me vino a la mente esta imagen.

Una imagen, una sola imagen iba a tener la llave de la puerta que abriría un mundo de posibilidades. En cuanto sentí el agua caliente correr por mi cuerpo mojando la camisa me sentí la mujer mas sexy y poderosa del mundo, yo sola estaba creando mi propia fantasia y estaba disfrutando.

En cuanto le di a enviar fui consciente de que comenzaba una nueva etapa para mi, de exploración, de ensayo-error, de investigar en libros y en cuerpos, y los diferentes sentidos se despertaron.

Ha pasado un año y todo lo que he aprendido sobre el placer lo iré contando poco a poco. Aparece esta historia en este momento porque ahora si tengo respuesta a esa pregunta y me encanta, me encanta decir que dentro de ese conjunto de actividades y comportamientos relacionados con el placer sexual está todo, todo lo que queramos meter, desde una conversación picarona que te hace poner colorada y resuena en tu clítoris , una imagen, un video, un audio de jadeos, un breve contacto en el metro oliendo el perfume de alguien, una mirada profunda en el bus, un roce de una mano, un Skype sin audio, la lectura de un texto, vestirte sexy para un encuentro y meter las bragas en el bolso en el último momento y soltarlo en medio de una cena,…todo, todo aquello que nos de placer.

Desde luego, un descubrimiento maravilloso.

 

Sexualidad

Mi dibujante de almas.

Acabo de poner la “Meditación de Thais “de Massenet para empezar a escribir. Necesito la calma para escribir todo lo que bulle en esta cabecita y este cuerpo.

Mi semana de inmersión total en las emociones me trajo un regalo inesperado. Iba a aprender, a crear comunidad, a conocer un poco más ese lado de las emociones cuando estás abierta y expuesta a un grupo sin temer a nada.

Dejé escrito que me iba para avisar de que estaría parado el blog. Cuando llegué allí en un descanso miré mi correo y tenía un mensaje de “Entidad oscura”. Él vive en Madrid y decía que quería conocerme. Llevo tiempo conociendo a gente que me escribe y a la gente de la comunidad poliamor Galicia, y porqué no aprovechar que estaba allí. Tengo que reconocer que tocó mi lado vanidoso y pensé que ser “Saltando” tiene estas cosillas, al final es como un personaje.

Quedamos el viernes. Ese día por la noche íbamos a hacer una charla informal sobre el amor y la sexualidad. Era un entorno bastante afín al poliamor. Ellos no se identifican con el término pero llevan toda la vida viviendo el amor libre. Le comenté a mis profesores y compañeros que mi amigo me visitaría y me invitaron a que se integrase en el grupo.

Se perdió, y tras una par de llamadas consiguió encontrarme. La noche era oscura y en el campo ni siquiera la luna iluminaba los pasos. A lo lejos conseguí ver una pantalla de móvil y fui hacia allí. No le vi, pero le sentí. Y la primera emoción que me llegó fue la ternura. Un seguidor había venido a conocer al personaje de “Saltando”, no sabía sus intenciones pero me dispuse a hacer mi papel de la mejor manera posible.

Estaba nervioso, supongo que por conocerme pero también por integrarse en un grupo de locos emocionales. Cuando entramos en la sala, todos nos miraron, y rápidamente me dispuse a buscar un sitio tranquilo para que él estuviese cómodo. En cuanto me senté salió la madre protectora, la anfitriona, la terapeuta, la consultora. Me sentía segura y cómoda en ese lugar y supuse que era lo que esperaba de mí.

Después de hablar un rato entre nosotros, nos incorporamos a la charla. Yo estaba pendiente de él todo el rato, quería que se sintiese cómodo y confiado. De vez en cuando miraba de lado y tocaba su rodilla para preguntarle si estaba bien, si quería que nos fuésemos. Allí estuvimos hasta que se acabó la charla, hablamos un rato más solos y me dijo que se tenía que ir.

Le acompañé al coche y no le pregunté que le había parecido todo. Me quedé tranquila con la sensación del deber cumplido. No tenía ninguna expectativa sobre este encuentro y lo viví de una manera muy natural. Cuando nos despedimos temblaba, hacía mucho frio y volvió a salir la madre protectora. Un abrazo caluroso y un par de besos cariñosos fue la única herramienta que  se me ocurrió para darle calor, y se fue.

En cuanto llegué a mi habitación mis compañeros me preguntaron que tal y mi respuesta fue que me había parecido súper majo, que me sentía afortunada de poder conocer a la gente que me sigue en el blog, y que esperaba haberle ayudado con mis respuestas.

Pasaron dos días y yo seguí con mi inmersión total. El domingo se terminó el curso, cerramos la formación pero todo mi corazón quedó al descubierto, expuesto y latiendo.

Llegué a Madrid, y mi amiga y yo improvisamos un alojamiento de última hora en la casa de la tía de un compañero del curso. Intercambié un par de mensajes con  él, pasé mi tarde y cuando me metí en la cama  vi en mi móvil que estaba apenas a 400m de distancia. Pensé: estoy en Madrid que es enorme y estoy al lado de él, y me pareció muy curioso.

A la mañana siguiente, el lunes, recogimos nuestras cosas y a otra casa. Estábamos en el centro de Madrid esperando a entrar en el piso donde iba a dormir y nos paramos a desayunar. “Entidad oscura” me había mandado un mensaje diciéndome que se había pasado todo el domingo escribiendo sobre nuestro encuentro y me mandó el enlace de su blog.

Estas fueron las palabras que dieron un giro a mi vida.

http://entidadoscura.blogspot.com.es/2016/03/la-esfinge.html

Empecé a leerle el blog a mi amiga por curiosidad para saber cómo había sido el encuentro para “Entidad” con el mundo perroflautico y de repente encontré a la” Esfinge”. Hablaba de ella como un personaje intrigante y con mucha presencia. Era yo.

Cuando leí sus palabras empecé a llorar. Un mundo de emociones empezaron a aparecer. Reconocí al personaje de la” Esfinge” como  la activista que hay en mí. Reconocí al grupo tal como lo describe y me sorprendieron y conmovieron profundamente sus sentimientos.

Tenía que volver a verle, quería volver a ser la” Esfinge” por un momento, y mírarme en esos ojos. Otra casualidad, estaba trabajando a diez minutos de donde estaba yo y quedamos para vernos por la noche.

Allí estaba, apoyado en la boca de metro con sus cascos y su mochila. Un chico normal, pero que se había convertido para mí en un pozo de curiosidad. Y cuando mi curiosidad se despierta no hay quien la pare.

Creo que me duró el control de la situación una hora, lo que tardé en ponerle al día de mis aventuras en el curso y el estado actual de mis relaciones. Yo necesitaba un sitio más íntimo para someterle al tercer grado,  jijijijiji, pero en cuanto salimos a la calle me preguntó:¿Por qué das esa imagen de dura? Y aquí empezó mi caída al vacío.

Él no lo sabe, se estará enterando ahora, pero estuve oyendo esa frase toda la semana. Claro que me abrí en el curso, pero dejé una parte importante de mis sentimientos bien guardaditos para que nadie los descubriese. Pudieron conocer una parte de mí, una muy grande, pero no me mostré toda. Tenía miedo, mucho miedo a mostrarme desnuda emocionalmente. Además tengo mis herramientas para no hacerlo aunque estaba con 18 facilitadores. Soy dura , soy una chicarrona del norte, soy líder, soy madre, tengo que sostener a los grupos y a mis parejas.

Esquivé la pregunta como pude, pero él no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad de ver que había ahí detrás.

Cuando me lo volvió a preguntar, estaba sentada a su lado en un bar que se llama “El secuestrador de Besos”. Mi miró a los ojos y me rendí. Me rendí a todo, mandé a la mierda el personaje, las barreras, las protecciones, las expectativas, las ideas preconcebidas, y le mostré como era.

Le mostré a la mujer, vulnerable, nerviosa, indecisa, desconcertada, emocionada, con un miedo atroz pero viva, tremendamente viva. No sé lo que me hizo ni como, él dice que siguió mis señales, lo cierto es que me leyó y me vio como si fuese un libro de instrucciones para él.

Ahora que lo estoy recordando, tiemblo. Fue una sensación poderosa de dejarse caer, de confiar, de no temer, de abandonarse completamente en los ojos del otro, de conectar con su alma y crear un vínculo que se puede tocar con las manos. Durante unas horas conseguí apagar la voz analítica que hay en mí para simplemente disfrutar del momento y de él.

Él, mi “Dibujante de almas”, estaba sin quererlo esbozando una nueva yo. Haciendo un croquis con  su lápiz imaginario de mis emociones, me sentí ligera y frágil, y me encantó estar así. Él me sostenía con su mirada y me invitaba a seguir, seguir explorando ese lado vulnerable que nos conecta de una forma bestial, que hace que te mires en un espejo y ya no quieras mirar a otro lado.

Estaba envuelta en ese sueño maravilloso cuando sentí la escarcha. Sentía una necesidad dolorosa en el cuerpo por acercarme a él y besarle, él se dio cuenta y yo también, de que no nos está permitido. Y sentí ira, y rabia, e impotencia, frustración y dolor. Surgió la activista harta de vivir una y otra vez esta situación, y volvió la coraza. Ya me estaba cerrando a todo y él en vez de pasarlo por alto acogió con gusto el reto. Estamos en dos momentos vitales diferentes. Yo soy libre para hacer y deshacer, él aunque lleva años hablando con su pareja de cómo quiere vivir y como siente el mundo todavía no ha dado el paso, y no quiere darlo hasta no haber hablado con ella y dar espacio a abrir la relación. Cual mago consiguió devolverme a los diez minutos antes donde flotábamos en nuestro sueño particular. Prometió cuidarme y lo hizo.

Un abrazo largo fue nuestra despedida.

Han pasado cuatro días, cuatro días de correos y whats up donde hemos hablado de lo que sentimos sin palabras, donde hemos compartido miedos sin nombrarlos, donde hemos esbozado un futuro sin papel, donde no se necesita el sonido para comunicarse porque los mensajes van directos al corazón. Estamos conectados y no sabemos cómo ni porque.

Yo estoy muerta de miedo y por si acaso me he construido un plan B. Tengo miedo a sentir demasiado, a que salga bien, a que salga mal, a no poder sobrellevar la distancia, a no cumplir sus expectativas , a su proceso de abrir la pareja, a que haya sido un sueño efímero, al primer beso, a todo. Ayer mi pareja y una amiga me destrozaron mi plan B. Mi pareja me miró con ojos compasivos y vio a la niña. “Déjate de herramientas, de corazas y de mierdas” me dijo, y vive, vívelo.Llevas todo un año esperando esto, y vas a dejarlo ir¿ porque tienes miedo? Vive lo que sea aunque solo sea un rato, eso será mejor que quedarte protegida por el activismo viéndolo en los demás y no permitiéndotelo tú.”

“Dibujante de almas”, dibújame un camino de baldosas amarillas hacia el amor.

Mi dibujante de almas.