El “no sé”

Esta semana desde luego está siendo de lo más interesante. Después del comienzo tan desastroso y ante la perspectiva de no tener ni una cita esta semana, y mi pareja con dos citas estupendas y maravillosas, me dispuse a seguir la búsqueda.
Primer NO SÉ. Chico de 39 años, atractivo, buen trabajo, charla súper amena e interesante, súper educado, nivel cultural alto, familia estupenda y además le suelto la bomba de mí no monogamia y no sale corriendo, yupiiii. Me quedaba de paso quedar a comer con él y conocernos. Allá voy, nuevas e interesantes oportunidades. Nos encontramos y bien, no un feeling alucinante pero me sentí súper cómoda. La charla transcurre como siempre, un poco de lo que haces, de tus gustos, de cómo es tu vida en general y zas: el temita. Tras responder a todas las curiosidades como si fuese la escritora de Ética promiscua y yo tuviese todas las claves y soluciones del mundo poliamoroso y además llevase toda la vida (si ellos supiesen), en esto le pregunto: ¿y tú qué? ¿Tú que buscas? Respuesta:” pues NO SÉ, lo que toca supongo”. Y pregunto inocentemente: ¿y qué es lo que toca? La respuesta os la podéis imaginar, pero lo mejor de todo es su justificación de porque todavía no se ha metido en la monogamia profunda. Está harto de oír a sus amigos los desastres que producen el matrimonio, los hijos, la suegra, la convivencia y todo lo demás.
Resulta que yo también estoy ahí, casada, tres hijas, suegra(que adoro por dios), la convivencia de cinco personas una perra y dos pájaros mejor no os la cuento, dos hipotecas, y no tengo la sensación de desastre, vacío y desesperanza.
Segundo NO SÉ. Chico de 40 años, súper guapo, vive a 80 km por lo tanto no quedamos y además el calendario no me da, whats up donde me cuenta un poco de todo y mucho vacile, genial. Me siento osada y le hago una propuesta. Texto: busco compañero sexual, no soy monógama y me gustan las panteras rosas(a él también). Comento con mi pareja mi miedo a haberlo espantado y me dice que cree que no, que el mensaje es súper claro y que la opción la tiene el. Respuesta:”joe, mira que yo soy lo más liberal que existe y hablar contigo me excita mucho,pero, no lo veo claro esto, yo quiero, creo , lo que tú ya tienes”.*Nota aclaratoria: se refiere a un marido e hijas, según el yo estoy COMPLETA. Muy bien pues nada, así que pregunto: ¿y porque no lo tienes? Respuesta:” NO SÉ, me autosaboteo. Estoy harto de dar tumbos”. Mi cara es un poema leyendo el móvil, yo sí que NO SÉ que decir.
¿Qué está pasando? No me atrevo a hacer un análisis pero en los dos casos me preguntaron A MI que pensaba, que porque hacia esto de ser poliamorosa. Mi respuesta: porque es lo que quiero.
Ainnn habría tantos temas para hablar aquí, me viene a la mente un comentario de una amiga el otro día sobre las nuevas masculinidades…hay una presión ahí que NO SÉ, jajajajajaja.

El “no sé”

“Si no es divertido no es sostenible”

Soy una nécora. Aquí en Galicia decir eso significa ser “poco avispada”, “no estar al loro”, vamos “tonta”.
En abril me fui a un curso de Dragon Dreaming y una de las frases que aprendí allí fue: “Si no es divertido no es sostenible”. Me encantó esa frase, y me la repetí como un mantra los cuatro días del curso. Cuando volví cada vez que tenía que emprender “algo” me repetía el mantra una y otra vez. Además no soy nada dada a los dramas en mi vida y no es que evite el conflicto, que incluso me gusta, a veces, pero si puedo tener una existencia tranquila y además hacérsela también a los demás,pues genial.
Como el lunes no conseguía llorar aunque me puse un montón de canciones deprimentes abordé el martes con otra perspectiva: bueno si, ha pasado, ya sabías que podía pasar, estas de vacaciones, pues a disfrutar. Así que salí de casa con actitud positiva y todo fue saliendo rodado. Por la noche me quedé sola porque mi pareja tenía una cita y todavía con el chorro desbordante de positivismo del día me puse un poquito en el ordenador.
Se me ocurrió una idea brillante: voy a sacar todas las fotos del móvil de mi última relación. Ver toda mi historia a través de las fotos fue la mejor cosa que hice para poder desbloquear la pena, llorar a gusto y descargar. Fue liberador, me quedé frita y hoy me levanté de un excelente buen humor.
Y tuve otra idea brillante: te mereces un mimo tía. El nuevo yo renacido de sus cenizas se concedió dos deseos. Uno, un juguetito sexual que tenía ganas de probar y dos, un día de vaca tirada en la playa. Y fui a mi playa favorita, a disfrutar y disfrute del sol, del mar, del café con hielo y de una charla estupenda que me recordó el mantra. Porque yo solita me puse en el drama cuando no es mi forma de ser, quiero creer que tuve un episodio de monogamitis aguda en plan: si no puedo tenerte no quiero ni ser tu amiga. ¡pero coño, si me cae genial! ¿por qué voy a dejar de encontrarme con una persona que me cae genial y con la que me siento súper cómoda porque no hayamos coincidido en nuestras formas de ver la vida? Soy una nécora, y no quiero serlo. Quiero tener una charla distendida sin estar pensando en nada más que en ese momento, no quiero sentirme que tengo que ser una persona que no soy, porque cuando no soy yo pierdo toda mi esencia para ser un proyecto de “a lo mejor esto es lo que te gustaría que fuese y así encajo”. NI DE COÑA. Lo que se ve es lo que hay, me ha costado mucho llegar hasta aquí como para dudar ahora. Si además me divierto yo creo que las personas que estén alrededor también lo harán y las relaciones serán más sanas y sostenibles, y lo que tenga que pasar pasará.
Mañana creo que sigue el sol así que vaca otra vez, me lo merezco. 🙂

“Si no es divertido no es sostenible”

“sexo, verdades y whats up”

Vale, abrimos la pareja. Empieza el apasionante mundo de conocer gente, mucho whats up para arriba y para abajo, y por fin llega el día de quedar y conocerse en persona. Genial, conectamos ¿y ahora qué?¿una cita? ejem , ejem, como cateta de pueblo que lleva teniendo sexo durante 12 años con la misma persona, aperece la primera preocupación. Mi pareja me pregunta:”¿en la cita vas a tener SEXO?”. Tras pasar por todos los colores desde el rojo al morado digo un tímido “pues no sé”. Me pregunta:”¿habéis hablado de tener SEXO?”. “Bueno hemos tonteado por whats up un poco y parece que sí, que hay ganas pero no sé, igual en la primera cita no, porque no sé,….ainnnn que NO SÉ.”
Enfrentarme al tema del SEXO con personas diferentes después de tener sexo con solo una se me hizo bola.
Primer problema: la PROTECCIÓN, como evitar embarazos y ETS. Con mi pareja está el tema resuelto porque tiene la vasectomía y hasta ahora no teníamos SEXO con otras personas, pero cuando abrimos la pareja el tema de la protección tuvimos que abordarlo muy en serio y tener unos acuerdos muy claros. A partir de ahora las cajas de condones se compran a pares en el súper. Yo llevo condones en la cartera, en el bolso y donde haga falta. El acuerdo es SEXO SEGURO. Evidentemente me pasó que la primera vez que tuve sexo con una persona yo no llevaba condones y supuse que tenía EL, eso es cosa de ellos pensé. Pues no, y con razón, esto me estalló en la cara porque uno me dijo que también era responsabilidad mía y tuvimos que bajar a comprar condones de urgencia y se nos cortó el rollo.
Con el tema del condón me he encontrado mucha resistencia, lo cual me dejó perpleja, sobre todo en hombres solteros monógamos. El “no me gusta”, “no siento igual”, “es que hace tiempo que no lo uso y no sé si me empalmaré”….de estas he oído unas cuantas y cuantas erecciones perdidas. Añadir que yo estaba desentrenada y tuve que aprender a poner un condón y aquí el humor siempre ayuda.
Segundo problema: la CONFIANZA. Podría contaros como me ha ido con “el primer polvo” de cada relación que he tenido pero se puede resumir en MAL. Y creo que han fallado dos cosas: la confianza en la persona, confiar y crear un clima para decir y preguntar aquello que te gusta o te apetece hacer, y dos la confianza en mí misma. Aquí enlazo con otro tema importante: el AUTOCONOCIMIENTO. Claro que soy asidua a la masturbación pero sí que es verdad que al empezar en esto me hice la pregunta de ¿qué me gusta hacer a mí en la cama? y de repente no tenía respuestas claras. Por un lado se abrió un abismo ante mis pies. ¿Cómo iba a decirle a un “extraño” lo que tenía que hacer para satisfacerme si ni yo misma lo sabía? Parejo a este pensamiento vino otro: MARAVILLA!!!, como no sé todo lo que me gusta puedo experimentar y probar con personas diferentes que me pueden aportar sus propias experiencias y así ampliar mi marco del placer.
Me agarré a esta idea y fuera cortes. Me costó un mundo vencer la vergüenza y por el camino me puse un losa con la que no contaba.
Me boicoteé durante meses, mi mente no me dejaba tener orgasmos con ninguna persona que no fuese mi pareja, es más dejé de tener orgasmos con la masturbación y era frustrante. Iba a los encuentros con mis parejas con miedo y vi preocupación en los ojos de ellos muchas veces por no poder satisfacerme. Me excitaba, me excitaba mucho pero en el momento de relajarme y disfrutar mi mente hacia plof.
¿Cómo lo solucioné? Dejando de pensar en que tenía que correrme obligatoriamente y explicando mi problema a mis parejas, y fue “D” el que me ayudó a desbloquear la mente, simplemente mientras estábamos teniendo SEXO me dijo: tranquila, estoy aquí para ti, déjate llevar. No sé si fue el tono, el clima que creó de confianza o la caricia en la espalda para mostrarme cariño que hizo que todo explotase por fin y conseguí salir del pasillo de castigados. Además había empezado a tener parte activa y a ser responsable de buscar mi propio orgasmo, lo cual aligeraba la carga a mis parejas y me daba autonomía para buscar mi propio placer.
Ahora me siento segura, sexy, dispuesta al disfrute y con ganas de dar y recibir placer. El más beneficiado de esta situación ha sido mi pareja, pero todas me han aportado. Posturas nuevas que no había probado, sensaciones nuevas descubiertas, palabras poderosas y un nuevo mundo de caricias están ahora en mi repertorio y estoy deseando poder compartirlas.

“sexo, verdades y whats up”

Dos abandonos en el mismo día.

Hoy podría decir que es un lunes de mierda y la historia que os voy a contar así lo demuestra, pero no, hoy ha sido un día de aprendizaje a tope.
A las siete de la mañana me esperaba la primera noticia. “D” me ponía varios mensajes de cómo estaba y el último era: NO PUEDO SEGUIR. Nunca conté su historia porque su circunstancia no era la más adecuada. Nos conocimos en una página y a la tercera frase me dijo que estaba casado. Aquí conviene recordar el tema de los valores que tenemos los putones éticos. El tema de la infidelidad me raya, pero en esos momentos en que lo conocí asentamos unas bases tan claras y unos acuerdos tan específicos que no vi ningún problema con su situación. Ambos buscábamos una “isla”, un espacio donde desconectar de nuestras realidades más cotidianas y explorar nuestra parte sexual, y así lo hicimos.
Por temas de calendario solo podíamos quedar una vez al mes pero los días previos y posteriores eran salvajemente excitantes. Al final no ha podido ser por problemas personales que le han superado y solo me queda estar agradecida por los momentos tan maravillosos, divertidos y excitantes que pasamos juntos. Me jode perderlo como no, porque era un compañero de cama estupendo pero solo he podido ofrecerle un mensaje de consuelo y que estaré aquí siempre que me necesite.
La segunda noticia me llegó alrededor de las 5.30.”Lola” daba señales de vida. Hace dos semanas que escribí el post que cerraba nuestra “relación” y una semana después tuvimos un breve contacto donde el “no sé”, “el paso para adelante y paso para atrás” fue la tónica general. Ese día me dio el último beso, lo sentí así y como me jode no haberme equivocado. Siempre le entendí, es difícil muy difícil estar con una poliamorosa.
Durante casi dos meses me pareció el hombre más valiente del mundo por querer intentarlo. Me acogió en su vida, en su horario caótico, en su playa, en su casita y creo que un poquito en su corazón, pero esta vez la batalla la ganó la sociedad, esa que nos vende lo de la media naranja y donde nos dice que lo correcto es la monogamia, y estrangula las nuevas formas de querer y no deja prácticamente opción a probar nada.
Empecé a quererle y ya tengo que empezar a olvidarle, es injusto, pero más injusto es intentar retenerle con triquiñuelas. Él no quiere una relación, su vida es complicada pero detrás de todo eso hay un: él no quiere una relación conmigo.
Dicen que el tiempo lo cura todo, y en eso estoy, en darme tiempo para recomponer todas las emociones y sentimientos que tengo ahora mismo. Tiempo para madurar y para poner calma, y si una casualidad hace cruzar nuestros caminos otra vez, volver a disfrutarlo.
El aprendizaje es que soy fuerte, claro que sensible también, pero fuerte para encajar y respetar, entender y acoger la diversidad, y querer sin pedir nada.
Gracias “lola” y gracias “D” por acompañarme en este viaje. Os guardo en mi corazón.

Dos abandonos en el mismo día.

ERN

..y llegó ella: la ERN. Para aquellos que no sepan es la Energía de la Nueva Relación. Algunos también le llaman limerencia, yo le llamo “encoñamiento”.¿Cuando aparece? Pues cuando conoces a alguien con quien tienes química y de repente todo tiene sentido, estás súper excitada, más dinámica, en mi caso más creativa, mas motivada, mas, mas, mas. Es súper divertida cuando la otra persona también está en ese estado de flotación permanente y cara de “la vida es maravillosa”. Es una perrada cuando solo tú estás en este estado y la otra persona observa como tus locuras maravillosas se convierten en un coñazo y empiezas a dar síntomas de locura. Si a esto le añades que das con un hombre tranquilo que sí, le pareces estupenda, pero tampoco es que seas la mujer de su vida pues ya la tienes liada, toca sufrir. Buenas noticias, dura poco.
Yo he padecido este problema en dos ocasiones. La primera vez fue con la primera relación que tuve al abrir la pareja con PRIMERO y fue horrible. No sabía que narices me estaba pasando y lo peor era incapaz de ponerle freno. Con mi actitud de ninfa de los bosques, invencible, imparable y súper sensual (a todas horas) conseguí asustar al “cervatillo”, que miraba alucinado como una tía “aparentemente normal” de 39 años era capaz de escribir casi el quijote en el whats up. Aunque todavía no sabía de la existencia de la ERN tuve un momento de lucidez donde me vi súper ridícula y le pedí ayuda a la persona que tenía al lado. Mi pareja, que es un santo y se tiene el cielo ganado me escuchó. Le expuse el caso de la siguiente manera: me siento como una adolescente de 15 años, estoy obsesionada, flotando y lo peor le estoy agobiando, AYUDAME A QUITARME ESTO. Se armó de sobredosis de paciencia y utilizamos una técnica parecida a un “juego de roles” para intentar ver lo que estaba pasando y entender como me sentía yo y sobre todo como se podía sentir la otra persona. Fue así como conseguí salir de la ERN y recuperar el control de mi vida.
Este estado de euforia es maravilloso pero no es el momento adecuado para tomar decisiones importantes. Abordarlo sabiendo “lo que es” y que dura solo un tiempo te da cierta tranquilidad, es simplemente esperar. Por supuesto también lo he visto en mi pareja y lo único que puedes hacer es tener paciencia y dejar que la persona viva libremente los subidones.
Hace poco la volví a padecer, esta vez siendo consciente de lo que es y cómo afrontarla. Estoy en la fase de caída, porque aunque la euforia está fenomenal es muy difícil sostener esa energía tan elevada mucho tiempo. Si además no se retroalimenta por la otra parte se diluye con más facilidad. Veremos lo que queda después de esto.
Un consejo: reconoce ante tus parejas lo que te está pasando y utiliza esa energía para beneficiar a todas tus relaciones no las descuides.

ERN

J:”Hermano mayor”

Desde que empecé el proceso de abrir la pareja eché en falta una persona con la que hablar, alguien que hubiese pasado por lo mismo. Cuando hablé con mi “mentor” sobre este tema me señaló la necesidad de crear un grupo de apoyo y hacer “comunidad”. Primer problema: ¿Cómo se encuentran personas poliamorosas? Es prácticamente imposible, porque los grupos de facebook son privados y cerrados, y esto no es teclear en el ordenador Poliamor y te salen una lista de correos con personas de tu ciudad.
Quiso la suerte que cuando hice el curso online con Vicky le comenté de mi necesidad y fue ella la que me habló de una persona en Galicia, y nos puso en contacto.
Encontrar a “J” fue una lotería, el lleva desde 2010 siendo poliamoroso y participa en grupos de manera activa en Madrid. Desde el principio se ofreció a escucharme, y eso es ORO. Poder hablar libremente con una persona que entiende lo que estás pasando o puede entenderlo es alucinante, conocer su propia experiencia de primera mano, ver que sentimos y hacemos las mismas cosas, cometemos los mismos errores y tenemos los mismos miedos es simplemente tranquilizador.
El primer día pasamos del whats up a llamarnos porque tenía un montón de preguntas que hacerle. Esos días además estaba súper preocupada por una de mis relaciones y había perdido perspectiva. Me dio tanta claridad…tenemos la “mala suerte” los dos de que nos gusta la gente que está fuera de la comunidad, es decir, los monógamos. Además me ha dado un montón de información, encuentros, bibliografía, webs…y tenemos ahí un proyectito común.
Estoy súper contenta de haberlo encontrado, llegó en el mejor momento porque ya empezaba a acusar la soledad y el agotamiento de estar explicando siempre lo mismo y sentirte “rara”.Mil gracias “J”, ya te he puesto el sambenito de “hermano mayor”:P.
Creo que es súper importante tener un apoyo en este largo camino, sobre todo si aún estas en el “armario” como yo y mi pareja. Así que además del blog he creado una cuenta para que la gente se sienta libre de escribirme y poder compartir experiencias, miedos, dudas o lo que sea. La dejo aquí saltandolalinearoja@gmail.com.
Animaros, esto es mejor acompañadas.
bbb

J:”Hermano mayor”